IBIZA | L. F. A.
El Consell presentó ayer las alegaciones a la revisión del plan director del aeropuerto de Ibiza, en las que pide a AENA que reduzca tanto el terreno que hay que expropiar como el impacto de la ampliación de la zona de servicio y de seguridad sobre el Parque Natural de ses Salines que afectaría también a varios elementos etnográficos de interés cultural. Además, el Consell asegura que la propuesta de regularización de la franja de la pista actual no cumple con los criterios del Plan Territorial Insular (PTI) porque se justifica a partir de unas previsiones de crecimiento del tráfico aeroportuario que superan las limitaciones de aumento de tránsito que establece el PTI.
Así, el Consell afirma en sus alegaciones que «debería estudiarse mejor el impacto socioeconómico que provocaría la ocupación de 14 hectáreas de terreno dentro de la zona de servicio» y pide al organismo aeroportuario que estudie «la posibilidad de reducir su ámbito para que se adecúe mejor a los criterios de actuación que define el Plan Territorial Insular (PTI)».
La institución tampoco está de acuerdo con la alternativa escogida por AENA para crear una plataforma de estacionamiento de aviación comercial, que implica una ampliación de la misma y la construcción de un hangar. «El Consell se decanta por otra alternativa propuesta en el plan, que afecta a menos terreno», explicó ayer la consellera insular de Patrimonio, Marga Torres. Además, la opción seleccionada por AENA «choca con el PTI en el sentido de que es la que más superficie expropia y, además, afecta al Parque Natural de ses Salines»
Lo que más preocupa al Consell es la ampliación en 60 metros hacia el sur de la franja de seguridad de la pista actual «ya que invade el Parque Natural y además afecta a una explotación de aceite y vino», explicó la consellera.
El Consell, tras estudiar el caso, asegura en sus alegaciones que la ampliación «es excesiva». «Lo que se pide es mantener en lo posible los límites actuales, ya que en esta zona hay además «una serie de elementos etnológicos y casas familiares que también se verían afectadas», indicó la consellera. Torres matizó que incluso hay un error en los planos que maneja AENA ya que no contemplan que, dentro de la zona afectada por las expropiaciones, hay un Bien de Interés Cultural (BIC) denominado Can Toni Rei. «Está incorrectamente situada en los plantos por lo que, de ejecutarse el plan tal y como está previsto, la ampliación «supondría su destrucción».
La consellera explicó que la propuesta de regularización de la franja de la pista actual «haría prácticamente inviables las explotaciones agrícolas y de transformación agraria que están activas». Así, de llevarse a cabo la propuesta de ampliación de la franja de la pista actual «dejaría inutilizadas la mayor parte de las infraestructuras de riego como pozos y charcas».
Las alegaciones también se refieren a la necesidad de promover «la minimización de los impactos derivados de la generación de residuos con su reutilización in situ».