FORMENTERA | CARMELO CONVALIA
«Mar plana, buen tiempo y ni una medusa, ha sido un día impresionante». Este era el resumen que hacía Pere Galiana, fundador de la Vuelta a nado a Formentera. Esta prueba solidaria tiene como objetivos avanzar en el tratamiento de los enfermos de fibrosis quística y mejorar su calidad de vida además de dar a conocer esta enfermedad incurable.
La salida de ayer fue en la playa del Cavall d´en Borràs. Los 210 participantes se lanzaron al mar con evidentes ganas de nadar y de disfrutar del ambiente que rodea la vuelta.
Ayer, los que quisieron nadar lo tuvieron todo a su favor porque el mar se alió contra la fibrosis quística ofreciendo las mejores condiciones para la natación en mar abierto. Tanto fue así que el movimiento de nadadores, a bordo del barco de apoyo ´Capità Jack´, fue constante, entrando y saliendo del agua para realizar los relevos de los equipos. Desde la salida y hasta es Cap de Barbaria siempre hubo nadadores en el agua y sólo entre este punto y es Pí des Català hubo un receso, para volver al mar y acabar la etapa en es Cupinar, en Migjorn. Tampoco hubo ninguna incidencia entre los participantes.
La vuelta cuenta con un equipo de voluntarios que se encarga de la seguridad de los nadadores. En total unas 30 personas, perfectamente coordinadas, pueden resolver cualquier incidencia que se pueda producir pero ayer no tuvieron trabajo. Este colectivo está formado por médicos, enfermeros y enfermeras, fisioterapeutas, socorristas, patrones de embarcaciones y piragüistas.
La etapa de hoy sale de la playa de es Cupinar para llegar a es Pujols, bordeando la Mola, y contará con la participación del conseller balear de Salud, Viçens Thomàs, y del conseller balear de Deportes, Mateu Cañellas.