IBIZA / FORMENTERA | N. G. G. / C. C.
El conseller de Salud del Govern, Vicenç Thomàs, destacó ayer la gravedad de haber utilizado el helicóptero de emergencias sin la autorización del 061 y añadió que lo más preocupante del caso es que si hubiera sido necesaria su intervención por un «motivo justificado», no habría estado operativo.
«Se utilizó el dispositivo de transporte aéreo de urgencias de una forma no autorizada por el 061 y, por lo tanto, en cierta forma se hizo un uso privado de un bien público», indicó Thomàs, quien añadió: «Esto es grave. Pero lo que es más grave es lo que se deriva de este hecho; se dejó desasistido el posible uso de un transporte urgente porque se había movilizado sin autorización».
Thomàs señaló que, desde el servicio de Salud y la conselleria, se ha abierto un expediente informativo y se han pedido explicaciones a la empresa. «Estamos pendientes de este expediente, pero las primeras informaciones apuntan a ese uso indebido», afirmó el conseller, quien pidió cautela y añadió que, según las explicaciones que les den, «se tomarán las medidas que sean necesarias».
Preguntado si esto puede motivar una rescisión del contrato, el responsable de Salud del Govern dijo que decir por el momento determinadas cosas «es una imprudencia». «Para eso se abre un expediente informativo que después puede derivar o no en expediente sancionador y, en función de las condiciones del contrato, habrá que ver», apuntó Thomàs.
Por su parte, desde el gabinete de comunicación de la empresa Helisureste, adjudicataria del servicio de transporte, indicaron ayer a este diario que ya habían trasladado «el informe y las explicaciones pertinentes al cliente» y que no tenían declaración alguna que hacer al respecto.
El padre, empresario
El accidente en el que resultó herido el niño ocurrió el domingo por la tarde en el barco de la familia que logró movilizar el helicóptero. Al parecer, se encontraban en la zona del restaurante Es Molí de Sal cuando el menor, de nueve años, se pilló la mano con una plancha. La familia desembarcó de inmediato y fue el propietario del citado establecimiento el que los acompañó hasta el hospital para que el niño fuera atendido de la lesión.
Según la denuncia presentada por tres médicos del hospital de Formentera, el paciente iba acompañado de su padre, Felipe Cercadillo, un empresario con negocios en Ibiza y algunos puntos de Cataluña, y otro hombre, quienes exigieron al personal sanitario el traslado inmediato del niño a Ibiza. Los facultativos consideraron que las heridas no eran graves y sólo requerían una cura y la realización de una radiografía. Sin embargo, el padre se mostró empecinado, efectuó varias llamadas y logró que un helicóptero con el anagrama del 061 aterrizara en el helipuerto y recogiera a la familia.