Hace un año, el director general de Litoral y Calidad Ambiental del Govern balear, Josep Lliteres, anunció el inicio de una investigación interna para aclarar si la pasada legislatura se trató de ocultar las supuestas irregularidades en los depósitos de tierra procedentes de las obras de las autovías. Lliteres anunció entonces que la revisión de los expedientes se iba a enfocar en las denuncias que en su día presentaron agentes de Medio Ambiente sobre el vertido de restos de asfalto con la tierra y que no tuvieron consecuencias. Aún no se conocen los resultados de esta actuación. Una sentencia civil, ratificada por el TSJB, asegura que el Grupo Matutes pactó con la constructora de la autovía dejar la tierra en sus terrenos para aprovecharlos para el futuro campo de golf. | e. r.