IBIZA | N. G. G.
El Consell Insular de Ibiza recibirá este año un total de 135.000 euros de la conselleria de Salud del Govern balear para desarrollar programas de atención y prevención de drogodependencias y otras adicciones, más del doble de la cuantía destinada el pasado año, que ascendió a 63.737 euros.
Así lo anunciaron ayer el conseller de Salud, Vicenç Thomàs, y el presidente del Consell Insular, Xico Tarrés, durante la firma del convenio de colaboración anual entre ambas administraciones, que se suscribe desde el año 2001.
Tarrés resaltó el compromiso de la institución insular «para mejorar la calidad de vida de los drogodependientes y conseguir la disminución del consumo de drogas». En este sentido, subrayó que el pasado año se atendió a 233 personas más que en 2007, hecho que, según la consellera de Política Social y Sanitaria, Patricia Abascal, «no significa que se haya incrementado el consumo de drogas sino que la gente está más dispuesta a someterse a tratamientos de desintoxicación».
El presidente del Consell recordó que, entre las tareas que se llevan a cabo en el Centro de Atención a Drogodependientes, están dar información a las personas que quieran iniciar un tratamiento, así como a sus familias; facilitar un diagnóstico médico, psicológico, social y toxicológico; colaborar con los centros de salud; realizar programas de tratamiento en régimen ambulatorio y trasladar, en caso necesario, a las unidades de desintoxicación.
Por su parte, Thomàs explicó que el fenómeno de las drogodependencias y de las conductas adictivas es «un problema de salud pública» que precisa de «un abordaje integral» en el que deben implicarse todas las instituciones.
Nuevas pautas de consumo
Según Thomàs, los resultados de las últimas encuentas domiciliarias revelan tendencias nuevas en el consumo de drogas, aunque «aún queda trabajo por hacer». Respecto a esas nuevas pautas, apuntó que ha comenzado a disminuir el consumo de alcohol, tabaco y cannabis y que se ha estabilizado el de cocaína. En cuanto a los jóvenes, se está retrasando la edad de inicio en consumo de tabaco, alcohol y cocaína, al tiempo que se ha conseguido aumentar su percepción del riesgo que supone consumir sustancias estupefacientes.
«Son noticias positivas, pero el problema continúa. Cerca del 60 por ciento [de la población de Balears] ha consumido alcohol en el último año, un 27 por ciento es fumador habitual, cerca del 7 por ciento ha consumido cannabis en el último mes y un 1,5 por ciento, cocaína», precisó el responsable de Salud del Govern balear. Preguntado sobre las pautas concretas de Ibiza en este ámbito, Thomàs señaló que hay un mayor consumo «de drogas sintéticas más modernas ligadas al ocio nocturno».
Para el conseller, la tarea que debe desarrollarse ahora va ligada fundamentalmente a promover un mayor aumento de la conciencia social respecto al riesgo del consumo de drogas, insistir en la prevención con los jóvenes y mejorar la calidad asistencial.