El artista gráfico Kjeld Jorgensen expone sus obras por primera vez en Ibiza en la galería del restaurante Can Cires de Sant Mateu hasta el 31 de agosto.
´¿Juego de colores o colores en juego?´ Con esta pregunta retórica, Jorgensen se divierte con la escala cromática, abstrayendo al espectador
a través de sus miradas pictóricas con la intención de que se sienta identificado con formas, caras y colores abstractos.
Kjeld Jorgensen nació en Copenhage en 1954 y se enamoró de Ibiza hace ya diez años. Dice de la isla que es «espiritual y armoniosa».
En un comunicado enviado por Jorgensen, el pintor asegura que «no estaba escrito en las estrellas que tuviera que ser artista», pero trabajando como profesional en la industria gráfica su creatividad no encontró barreras a la hora de pintar.
Tras varias exposiciones en Dinamarca, en las que Jorgensen fue destacando dentro de los círculos establecidos, el autor danés encontró entre sus espectadores personas con diferentes estilos y caminos.
El motivo que le trae ahora a Ibiza es el mismo que le sacó de Dinamarca: «Ibiza acoge gente con diferentes creencias y formas de vida».