IBIZA | R. S.
El juez Juan Carlos Torres, titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Ibiza, decretó ayer prisión provisional sin fianza para el hombre detenido el lunes en un apartamento de Platja d´en Bossa en el que la Guardia Civil se incautó de 31.000 pastillas de éxtasis y once kilos de MDMA en polvo, uno de los mayores alijos intervenidos en Balears en los últimos años. La metilendioximetanfetamina en polvo se suele consumir de forma diferente a las pastillas de éxtasis, y es conocida comúnmente como cristal. Es muy difícil calcular las dosis que se podrían obtener de los once kilos incautados sin conocer su grado de pureza. La Benemérita le considera el principal distribuidor de pastillas de éxtasis en la isla y uno de los mayores traficantes de alucinógenos en Europa en el marco de la "Operación Cacao".
T. F. N. K. V., alias `Carlos,´ reconoció ante el juez que cobró 15.000 euros por guardar la droga en el apartamento, que había alquilado él solo. Este hombre, que reside habitualmente en Amsterdam y nació en Holanda, alquiló una vivienda ubicada en el número 8 de la calle Mediterrànea, en el municipio de Ibiza.
En una declaración que comenzó sobre las siete de la tarde y que se prolongó por espacio de 45 minutos el detenido reconoció que aceptó el encargo porque tiene graves problemas económicos. A preguntas de la representante de la Fiscalía de Ibiza no desveló ningún nombre de las personas para las que trabaja, pero sí citó a un hombre de origen belga. El detenido, que tiene 45 años de edad, sabía que lo que guardaba en el apartamento era droga.
Dos transportistas llegaron el lunes al puerto de Ibiza en un camión procedente de la Península, en el que transportaban 138 kilos de chocolatinas sin ningún tipo de marca comercial.
Como tenían hambre decidieron comer chocolate. Empezaron a sentirse muy mal y pensaron que se iban a morir. Al parecer alrededor del 80 por ciento de las chocolatinas contenía alguna sustancia de tipo opiáceo o LSD, aunque las autoridades judiciales han enviado el material a Madrid para que sea analizado. En su declaración de ayer los dos camioneros todavía estaban bajo los efectos de los estupefacientes.
La Guardia Civil comenzó entonces una operación que les llevó hasta el piso del arrestado. Cogieron el camión y efectuaron una «entrega controlada», bajo un estrecho control de los agentes que intervinieron en la operación.
El operativo continúa abierto y no se descartan más detenciones. Desde la Dirección General del Estado y desde el Instituto Armado no han facilitado detalles sobre esta operación y están pendientes de ofrecer una rueda de prensa en la que se mostrará el alijo a los medios de comunicación.