IBIZA | REDACCIÓN
La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJB) ha pedido el sobreseimiento y archivo de la querella por prevaricación y cohecho presentada por el ex dirigente socialista Roque López contra el antiguo juez instructor del caso Ibiza Centre, José Espinosa, y la abogada que defiende a la mayor parte de los cargos socialistas imputados, Ascensión Joaniquet, al considerar que, una vez practicadas las pruebas necesarias, «no ha quedado acreditada la comisión de los delitos imputados en la querella». En cambio, la fiscal Concepción Ariño concluye que el abogado de Roque López, Andrés Tuells, puede haber cometido en este asunto un delito de acusación y denuncia falsa, por lo que pide que se abra contra él una causa judicial «para depurar las posibles responsabilidades penales».
La denuncia de Tuells, en nombre de Roque López, contra el juez Espinosa y la abogada Joaniquet se basaba en unos hechos y documentos de los que Tuells tuvo conocimiento a través de una clienta que acudió a su despacho para que le ayudara a cobrar una deuda que, según ella, tenía pendiente. Se trataba de una acreedora de la esposa del juez. Dadas las desavenencias entre deudora y acreedora, y por razones de vecindad, ambas decidieron recurrir a Joaniquet, que tiene su despacho profesional en el mismo bloque en el que ellas residían, para hacer a través de ella los pagos pendientes. La denuncia de Roque López y Tuells sostiene que los pagos efectuados a través de la abogada Ascensión Joaniquet podían encubrir en realidad un soborno de la letrada al juez, mediante el pago de las deudas contraídas por su esposa, para obtener unas resoluciones favorables en el caso Ibiza Centre.
Para poder emplear en un caso distinto la información y los documentos de una clienta que se había dirigido a su despacho para otro asunto, Tuells optó por comprarle el crédito a la creedora y le pagó los 27.000 euros que ella reclamaba, con el fin de quedarse de paso con los recibos de unos pagos ya satisfechos. Esta maniobra de Tuells quedó al descubierto cuando la reveló la acreedora en su declaración ante el magistrado del TSJB que instruye la querella por prevaricación y cohecho.
«Mera intermediaria»
Tras las declaraciones de todos los involucrados en esta querella y las afirmaciones coincidentes tanto de la deudora como de la acreedora, la Fiscalía «llega al convencimiento» de que Joaniquet actuó sólo como «mera intermediaria», recogiendo el dinero que entregaba en el despacho la esposa del juez y avisando a la acreedora para que acudiera a recogerlo y firmara el correspondiente recibo. El escrito de la fiscal subraya igualmente que el origen del dinero abonado también ha quedo acreditado documentalmente.
En cuanto a la acusación de prevaricación contra el juez Espinosa, la Fiscalía del TSJB tampoco considera acreditada en modo alguno la comisión de este delito, que consiste en dictar una resolución injusta a sabiendas, entre otras cosas, sostiene la fiscal, porque muchos de los autos dictados por el magistrado durante la instrucción del caso Ibiza Centre han sido confirmados por la Audiencia Provincial, y en ninguno de ellos se aprecia una «absoluta notoriedad en la injusticia» ni una «plena conciencia del carácter injusto de la resolución», sino únicamente «apreciaciones que son discutibles en Derecho».
A la vista de la querella y de la declaración que efectuó como testigo la acreedora de la esposa del juez, en la que ésta dijo que había explicado en su día al abogado Andrés Tuells las circunstancias de la actuación de Ascensión Joaniquet, la fiscal subraya que «no había fundamento alguno de la imputación recogida en la querella» y que por tanto Tuells habría «incurrido en el delito de acusación y denuncia falsa».