IBIZA | J. LL. F.
Medio centenar de vecinos de Ca n´Escandell instaron ayer a los operarios a suspender, a primera hora de la mañana, las obras previas a la colocación de arbolado en varias calles de este barrio, al considerar que eliminarán plazas de aparcamiento. Un grupo de residentes continuó vigilando durante toda la mañana para evitar que se reanudaran los trabajos y, ya al mediodía, se produjo una reunión improvisada en el lugar de los hechos entre varias decenas de vecinos y dos concejales del Ayuntamiento de Ibiza, que intentaron explicar el proyecto entre continuas muestras de indignación de los allí congregados.
El proyecto del Ayuntamiento afecta a varias calles de Ca n´Escandell, y consiste en la plantación de árboles junto a la acera, separados entre sí por varios metros. En una de estas vías públicas, concretamente la calle Portinatx, ya se han construido los marcos de cemento que rodean a los hoyos donde se colocarán los árboles.
Sin embargo, ayer estaba previsto que se hiciera lo mismo con la calle de Es Fornàs, y eso motivó la movilización de sus vecinos, que también recogieron firmas contra el proyecto, después de que la semana pasada hubieran emitido comunicados de queja por estas obras.
El presidente de la Asociación de Vecinos de Ca n´Escandell, José María Hernández, manifestó a este periódico y después a los concejales Joan Rubio y Vicent Ferrer, que los residentes del barrio no se oponen a la colocación de arbolado, sino a la supresión de aparcamientos, «que ya son muy escasos en Ca n´Escandell». Aseguró que en total desaparecerán alrededor de noventa, lo cual causará un grave perjuicio a este núcleo. También dijo que se trata de la misma situación producida en el barrio de ses Figueretes, donde la movilización vecinal ya obligó al Ayuntamiento a paralizar las obras, aunque el equipo de gobierno asegura que ello se ha debido a cuestiones de carácter técnico.
Otra de las quejas más reiteradamente planteadas durante el encuentro de ayer fue la falta de información proporcionada por el Ayuntamiento de Ibiza sobre el proyecto, hecho que fue negado por Joan Rubio y Vicent Ferrer en esta reunión.
Los vecinos sostienen que «hay infraestructuras mucho más urgentes» que la plantación de árboles en las calles.