IBIZA | J. LL. F.
El concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Ibiza, Joan Rubio, afirmó que el proyecto de arbolado fue explicado a los representantes vecinales del barrio, aparte de haber sido sometido a exposición pública. «No se informó a todos y cada uno de ellos, pero el concejal Vicent Ferrer habló con varios de sus representantes e incluso se hicieron correcciones en el diseño», afirmó Rubio refiriéndose al caso de la calle Portinatx.
Rubio y Ferrer explicaron que el proyecto persigue mejorar la calidad de vida de este barrio y negaron que se vaya a eliminar una cantidad significativa de aparcamientos.
En todo caso, Rubio declaró luego a este periódico: «No queremos enfrentamientos y no queremos ir en contra de nadie; si hay que hacer algún ajuste, se hará». Por ello, está previsto que hoy al mediodía se celebre una reunión en Can Botino, a la una del mediodía, para definir el futuro de este proyecto, que ha soliviantado los ánimos de los habitantes de la calle de Es Fornàs.
«Son elementos para mejorar el entorno, aunque somos conscientes de que costará bastante conseguir un cambio de mentalidad», afirmó Joan Rubio, quien volvió a mostrarse dispuesto a «ajustar al máximo» el proyecto, sin descartar que si el arbolado de esta calle suscita rechazo, se llevará a cabo en otra vía pública.
De momento, las obras se mantendrán paralizadas a la espera de alcanzar un acuerdo definitivo.
En cuanto al conflicto surgido por el mismo asunto en el barrio de ses Figueretes, el concejal señaló que volverá a analizarse la situación una vez transcurrida la temporada turística.