IBIZA | EUGENIO RODRÍGUEZ
El Ayuntamiento de Sant Josep sigue cobrando el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) y la tasa de recogida y eliminación de basuras a los propietarios de las viviendas de sa Caixota que se derrumbaron hace casi cuatro años y que actualmente se encuentran en estado de ruina. Josep Lluís Ríos, abogado de la propiedad de los 26 apartamentos del Residencial Vista Alegre asegura que la mayoría de sus representados (al menos un 60 por ciento) paga cada año ambos impuestos, por lo que el Consistorio recauda unos 9.000 euros (6.000 euros en concepto de IBI y 3.000 por el de los residuos). Ríos indica, además, que el Ayuntamiento «no perdona los apremios y recargos» de los propietarios que no abonan sus tributos.
El letrado defiende que los propietarios sigan pagando el IBI, ya que viene a ser «el título administrativo de propiedad», aunque apunta que otra cosa sería que el Ayuntamiento por su parte decidiera dejar «en suspenso» el pago de dicho impuesto hasta que no se resolviera el futuro de esta zona. En su avance de las nuevas normas urbanísticas, Sant Josep declara inedificable el área del deslave y plantea trasladar los derechos edificatorios a otro lugar dentro de la misma urbanización Vista Alegre, a lo que los propietarios se oponen. Para Ríos, el pago por la basura es una cuestión distinta: «El Ayuntamiento está cobrando una tasa por un servicio que no presta a unas personas a las que hace cuatro años ordenó que desalojaran sus viviendas».
El concejal de Urbanismo, Josep Antoni Prats, admite que el cobro de la tasa de basuras es un asunto «controvertido» y asegura que en el seno del equipo de gobierno se ha planteado esta cuestión. No obstante, el edil entiende que si los propietarios quieren que se les reconozcan unos derechos y una compensación por la pérdida de sus viviendas, y al mismo tiempo el Ayuntamiento también cree que se les debe compensar de alguna manera, «lo lógico es que sigan pagando los impuestos». De todos modos, a diferencia de lo que sostiene el abogado del Residencial, el concejal asegura que «la mayoría no paga».
Ríos asegura que cuando algunos propietarios plantearon en el año 2006 la posibilidad de suspender el pago del IBI, «el Ayuntamiento les invitó a darse de baja». «Yo les aconsejé que no lo hicieran», dice. Los seis apartamentos de 100 metros cuadrados pagan unos 360 euros al año en concepto de IBI y basuras (unos 180 euros las 20 viviendas de 50 metros). Desde 2005, cuando el edificio se derrumbó, hasta ahora, la tasa de basura, además, ha subido un 25 por ciento, según el abogado.