IBIZA | MARTA TORRES
—Hace unos meses denunciaba el descalabro que suponía la reducción en un 40% de la subvención del Consell. ¿Ha afectado al funcionamiento del curso?
—La estructura de la UNED es suficientemente sólida como para que ciertas cifras no afecten especialmente al desarrollo del curso. Todos los procesos educativos se van a realizar porque hay una previsión. Cuando llegó la noticia comenzamos un proceso de análisis e intento de diálogo con las personas responsables para ver diferentes soluciones. Han respondido positivamente. Tanto el Consell como el conseller de Cultura tienen la voluntad de seguir apoyando a la UNED y reconducir esas relaciones.
—¿No ha habido que cambiar nada?
—De momento no.
—¿Pero les van a dar la subvención?
—Sí, se ha encontrado la fórmula. Entendemos que es un momento de crisis, cada institución debe afrontarla a su manera y si esto nos afecta debemos buscar la forma de paliar ese efecto. Estamos pendientes de ello. Además, estamos en un proceso de transición en el que nos preocupa un problema de hace mucho tiempo que es el del espacio. A su vez, la UNED se tiene que acoplar a los cambios que se están produciendo a nivel europeo y someterse a una modernización de sus infarestructuras y mejora de sus métodos de enseñanza a través de las nuevas tecnologías.
—Habla de nuevas tecnologías. En un momento se creyó que otras universidades a distancia basadas en internet restarían alumnos a la UNED, pero siguen aumentando cada año.
—Sí, crece una media del 11% anual. Contamos con una matrícula de 1.140 alumnos. Entendemos que las otras universidades no son competencia, al revés, mejoran la oferta en una sociedad tan compleja como la de Ibiza. Cuantas más universidades, mejor. El hecho de que la UOC esté aumentando su presencia en la isla nos parece fantástico. Utilizo la metáfora de la higiene espiritual. Tal y como está creciendo la sociedad ibicenca no creo que ninguna vaya a perder alumnos, sino todo lo contrario.
—¿Como asume un mismo espacio ese crecimiento anual?
—Resumiendo, la expresión sería: Hay que hacer algo ya. Tener más espacio está estrechamente vinculado a que el Conservatorio se traslade a la avenida de España. Por las conversaciones con la conselleria damos por confirmado que cuando esto ocurra podremos disponer de más espacio. Tenemos una realidad que atender hoy. Es inminente. Con dos aulas no podemos más y hemos llegado a un acuerdo con el instituto Algarb para que acoja algunas tutorías. El apoyo de este centro nos va a dar la posibilidad de seguir atendiendo a ese alumnado que con dos aulas no podemos. Este proceso de transición afectará al curso siguiente, si entre tanto se resuelve el desplazamiento del Conservocatorio la UNED podrá atender ese crecimiento anual que ahora es del 11 por ciento pero que seguramente será mayor en el futuro.
—¿Han pensado en descentralizarse? ¿Abrir delegaciones fuera de Vila?
—Eso es complejo puesto que es muy necesario que exista una biblioteca, una buena biblioteca, adjunta al centro y eso convierte al edificio de Cas Serres en muy interesante. Tanto en periodos de exámenes como durante el curso el hecho de poder acudir a la biblioteca facilita mucho las cosas. Además, en el caso de los exámenes, como los tribunales vienen de fuera, hay que hacerlos en un mismo sitio tanto por la valija virtual como por dar la atención adecuada a los tribunales que vienen de fuera. Hay muchos elementos que convocan la necesidad de desarrollar la mayor parte de la actividad docente en el mismo lugar en vez de generar una dispersión. Dar algunas tutorías en el Algarb responde a una necesidad física de espacio urgentísima. Necesitamos una solución más definitiva.
—¿Cómo se organiza el día a día en el centro con dos aulas?
—Como se ha ido haciendo a lo largo de décadas. Se viven situaciones complejas. Ahora mismo, estamos haciendo esta entrevista en un aula. Si estuviera ocupada, tendríamos que ir a un bar u otro lugar. Lo mismo ocurre cuando un profesor tiene que atender a un alumno con las necesarias garantías de intimidad. No tenemos un lugar, un despacho, por pequeño que sea, donde atender esas reuniones. Para las tutorías nos organizamos. Si requieren videoconferencia es un primer parámetro importante. Es muy difícil crecer en tutorías precisamente por la falta de espacio. Nos organizamos atendiendo a dos parámetros: estadístico, es decir, el número de alumnos, y de la complejidad de la materia. En función a ello estudiamos la disponibilidad de alguna de las aulas. Y no llamaría aula al sótano que a veces hemos usado porque no tiene las condiciones básicas para poder dar una clase. En ocasiones hemos necesitado algún aula de turismo para resolver alguna situación puntual. Nos organizamos como podemos.
—El curso que viene se impartirá Historia del Arte. ¿Era una demanda de los alumnos?
—Efectivamente. En muchos casos el criterio para implantar una carrera o dar una tutoría específica viene a través del alumnado. La razón de ser de cualquier centro son los alumnos.
—¿Hay otras carreras que quieran implantar?
—Muchas carreras están ahora en un proceso de transición, debemos incorporarnos al plan Bolonia y lo que vamos a intentar es tutorizar el mayor número posible de asignaturas. Además de la incorporación de nuevas y sofisticadas tecnologías se harán más tutorías y eso es un gran esfuerzo por parte del centro. Hay carreras más solicitadas por la sociedad, pero nosotros, dado el problema de espacio, hemos intentado atender el mayor número de carreras. A nivel nacional las humanidades han notado un descenso generalizado y por la parte que me toca como filólogo estoy haciendo un esfuerzo para recurperar ese espíritu humanista sin dejar de apoyar a las demás. Ofrecer Historia del Arte es una buena noticia en ese sentido.
—Recuperar las humanidades debe ser más fácil cuando hablamos de un alumnado que estudia más por ganas de aprender que por necesidad.
—El alumno de la UNED tiene una edad media que ronda los 30 años y hay un altísimo porcentaje de mujeres. Eso también influye en la elección de las carreras y debemos tener en cuenta que en algunos casos ya tienen una carrera hecha. Un altísimo porcentaje ya está trabajando y hay algunos que vienen de fuera que han convalidado asignaturas y lo que hacen es terminar la carrera iniciada en su país. Por eso hacía referencia a la complejidad social de Ibiza y del alumno de la UNED.
—En el caso de que pudieran implantar ya una carrera nueva sería...
—Hay muchas. Nos gustaría profundizar en el camino de las humanidades, pero ahora estamos en la compleja asimilación del plan Bolonia. También nos preocupa la estructura de grado, los máster y el doctorado y asentar las nuevas tecnologías. Luego ya podremos ofrecer otras carreras. Personalmente, me gustaría que la UNED, más pronto o más tarde, pudiera ofrecer la carrera de Periodismo, teniendo en cuenta todas sus dificultades técnicas y prácticas.
—El 60% de los alumnos son mujeres, en algunas carerras hasta el 90%. ¿Por qué?
—Estamos constantemente analizando. Es una realidad generalizada, no es diferente de otras universidades.
—Van a hacer un curso de acceso específico para inmigrantes...
—Sí el ´curso cero´ . De lo que se trata es de dar un apoyo efectivo a los mayores de 25 años que quieran iniciar el curso de acceso este año. La idea es que tanto los inmigrantes como cualquier otra persona que quiera, pueda tener una base mínima para enferntarse con garantías al curso de acceso. Pueden terminar de perfilar ciertas dudas.
—Ha hablado mucho de las nuevas tecnologías. ¿Qué cambios van a hacer?
—Consolidar a través de ellas los diferentes procesos de comunicación relacionados con la enseñanza. Como universidad a distancia la UNED tiene una base muy sólida en lo que tiene que ver con las nuevas tecnologías y la enseñanza virtual. Pero eso no debe ir en detrimento de las tutorías presenciales. Vamos a incorporar aulas con tecnologías, como la pizarra electrónica, que va a permitir comunicar los diferentes centros asociados y realizar una didáctica de forma dinámica e interesante. Vamos a contar con unos materiales que hasta ahora era muy complicado tener. Sería muy largo de explicar, pero podríamos recuperar una tutoría grabada o un seminario, consultar ese material, profundizar en los sistemas de videoconferencia. Todo estará interconectado.
—¿Es más difícil aprobar una carrera estudiando a distancia?
—Depende del alumno. La UNED propone un sistema de alta calidad y con unos objetivos muy claros. Un alumno debe tener un método para cualquier proceso de aprendizaje. Combinar de forma equilibrada la enseñanza virtual con la presencial facilita mucho el proceso, que también consiste en manejar los materiales que ofrecemos. Un objetivo clave es tener alumnos competitivos. Todo tiene su dificultad, lo importante es que la guía y los materiales sean los adecuados. Eso es lo que intentamos. En las universidades presenciales dependes de forma poderosa del profesor. Yo he ido a una universidad presencial y he ido viendo a lo largo de los años que en gran medida tu grado de aprendizaje va a depender mucho de algo que es subjetivo, de lo que un profesor te transmita. Yo, en muchos casos, acababa presentándome al examen porque no me gustaba cómo me estaban impartiendo esa asignatura. Buscaba por mi lado la información y los materiales. Iba a las asignaturas que me gustaban. Que en gran medida era porque me gustaba ese profesor.
—¿Ha cambiado el perfil del alumno?
—Han cambiando otras cosas, como nuestra concepción del mundo. Pienso que los alumnos, especialmente los adultos, son muy conscientes de esos cambios.
—Si ahora tuviera que estudiar una carrera en la UNED, ¿cuál estudiaría?
—Pensaba que me ibas a preguntar si estudiaría en la UNED...
—Doy por supuesto que si la coordina, también estudiaría en ella.
—Sí, sí que estudiaría. Recientemente he hecho un experto universitario y tengo pensado realizar otros doctorados en la UNED, puesto que permite diseñar mi día a día de forma muy efectiva. ¿Qué carrera estudiaría? Depende de las ambiciones, curiosidades y preocupaciones. También decides en función de si es tu primera carrera y de si estás trabajando en algo relacionado con esa carrera. Si es así y estás contento con tu profesión se trataría de estudiar ago que te encante. Yo siempre he estado muy interesado en la antropología. Como es una carrera de segundo ciclo, al ser doctor en Filología podría acceder directamente. Así que contestando directamente a la pregunta: Antropología. Además de terminar un segundo doctorado que tengo en marcha.