La Asociación de Comerciantes de Sant Antoni celebró el viernes por la noche una asamblea general en la que aprobó reclamar al alcalde una serie de medidas antes del próximo viernes, 3 de julio, o, de lo contrario, anuncia un cierre protesta para el 6 de julio, entre las 10 y las 12 horas, y una sentada frente al Ayuntamiento. Entre otros puntos, el sector exige la erradicación de la venta ambulante y la venta de falsficiaciones y el traslado del mercadillo del paseo marítimo a plazas ubicadas en el interior del pueblo.
La asamblea se celebró en los salones del hotel Tarba, con asistencia de los propietarios de medio centenar de comercios de Sant Antoni, lo que representa aproximadamente el 50 por ciento del sector, según manifestó ayer el secrtetario de la asociación, Joan Torres.
Los comerciantes consideran que la venta ambulante, las falsificaciones y la venta de «de todo» en los mercadillos del paseo marítimo son actividades que perjudican a sus intereses, suponen un «engaño» para los turistas y afectan negativamente a la imagen del municipio. A pesar de que en los últimos años han reclamado reiteradamente al Ayuntamiento que tome medidas para erradicar estas prácticas, no han obtenido la respuesta deseada.
En un escrito divulgado ayer, la asociación afirma que «acabar con estas ilegalidades es una necesidad, no un capricho, ya que atravesamos un momento crítico en el que nos jugamos poder seguir ejerciendo nuestra actividad». De la asamblea del viernes salió una hoja de ruta que será presentada al Ayuntamiento mañana lunes. El mismo día los directivos de la asociación pedirán cita con el alcalde, José Sala. En el escrito se fijan las principales exigencias para que el Ayuntamiento actúe antes del próximo viernes.
Además de las exigencias antes citadas, piden también que se erradique la actividad de los tiqueteros ilegales, que se instalen indicadores en todas las calles y desde la estación de autobuses para señalizar la zona comercial del pueblo y que se promuevan otras actividades para favorecer la entrada de los turistas al interior de la población, «y que no sólo se muevan por la fachada marítima y la puesta de sol». Asimismo, reclaman el cumplimiento de las diferentes ordenanzas municipales.
Joan Torres señaló que sólo el punto relativo a la instalación de señales indicadoras puede admitir una demora más allá del 3 de julio, pero en lo que respecta a la erradicación de la venta ambulante, venta de falsficiaciones y traslado del mercadillo, «estos puntos no son negociables».
El portavoz empresarial añadió que los comerciantes esperan que el Ayuntamiento atenderá las reclamaciones y evitará el cierre del día 6, pero «esta medida está decidida por la asamblea y va muy en serio», advirtió Joan Torres.
«Saben quienes son»
El secretario de la Asociación de Comerciantes asegura que el Ayuntamiento sabe quienes practican la venta ambulante, por lo que puede actuar inmediatamente en contra de ellos.