IBIZA | E. R.
Fabrice Perret, director del establecimiento Bazaar, la antigua La Diosa, en Santa Gertrudis, asegura que el local cuanta con licencia de restaurante para 1.355 personas y sala de fiestas para 175, a la cual describe como «una minidiscoteca», que funcionará desde la medianoche hasta las 3,30 horas, pese a que la autorización de la que disponen permite la actividad hasta las 6 horas. Perret explica que han decidio cerrar antes para «no tener problemas ni con los vecinos ni con las grandes discotecas».
Bazaar abría ayer sus puertas con una prefiesta de apertura después de haber acometido una inversión de un millón de euros, según Perret, que destaca que el establecimiento cuenta con una plantilla de 70 personas. El director del establecimiento asegura que están sufriendo «un acoso» de los vecinos, a los que, pese a todas las trabas que plantean, invita a que visiten las instalaciones de Bazaar para conocer el proyecto, que, según dice, no tiene nada que ver con el de La Diosa. «Queremos que vengan familias», dice Perret, que explica que se ha contratado a dos personas para que entretengan a los niños con actividades culturales.
La propiedad de Bazaar tiene previsto abrir un mercadillo con productos gastronómicos locales y una boutique con artículos de diseño de moda y decoración, pero no lo hará hasta que cuente con la declaración de interés general por parte del Consell.