IBIZA | E. R.
El PP volvió ayer a arremeter una vez más contra el equipo de gobierno del Consell tras anunciar la solicitud de un nuevo préstamo de 5,5 millones de euros. La consellera del PP Carmen Domínguez indicó que en dos años el Consell ha pedido más créditos que el anterior gobierno popular en la pasada legislatura.
El equipo de gobierno aprobó ayer, con la abstención del PP, una modificación de crédito de 5,5 millones, como paso previo a la petición del préstamo bancario, que, según explicó Méndez, se trata de «una medida excepcional» que se puede llevar a cabo tras la aprobación del decreto de medidas extraordinarias del Gobierno y que permite que se destine no sólo a inversiones sino también a gasto corriente de deudas anteriores a 2009. Méndez recordó que Sant Antoni ha hecho lo mismo. Sobre esta cuestión, Domínguez le recordó que la portavoz de la oposición en Sant Antoni, Laura Carrascosa, pidió «la dimisión» del edil de Hacienda por el préstamo solicitado, aunque Méndez matizó, en su turno de réplica, que no fue por el crédito, sino porque éste se iba a destinar a reformar la calle donde reside Pere Palau.
El Consell destinará estos 5,5 millones de euros al pago de parte del coste de la construcción de la carretera de Sant Rafel (2,5 millones), trasferencias de capital a los ayuntamientos por el Plan de Obras y Servicios y el Consorcio Emprenen (1,7 millones) y subvenciones pendientes de pago. «No se terminan de pagar facturas», replicó la consellera Domínguez, que insistió con el discurso de que el equipo de gobierno va a «hipotecar» el futuro de la institución. En esta legislatura, el Consell ya pidió otro préstamo de 7,2 millones para inversiones varias, aparte de ampliar su póliza de crédito para disponer de liquidez.
Domínguez aseguró que falla la base, el presupuesto, que «o bien se infló y falseó con partidas previstas del Govern balear y el Gobierno central que no van a llegar», «o bien se gasta muy mal y se derrocha», agregó. La consellera del PP también criticó que «no es el momento más oportuno» para la puesta en marcha de una televisión propia, que va a costar «más de los 300.000 euros anuales» que el Consell ha calculado. «Esta televisión nos costará un dineral y mientras tanto no dejan de pedir préstamos», subrayó.