IBIZA | ALBERTO FERRER
Internet 1.0: Las fuentes del conocimiento se conectan a la red para ofrecerlo a los internautas; Internet 2.0: los internautas se convierten en generadores de conocimiento e información; Internet 3.0: las redes sociales y la interacción entre usuarios se imponen; Internet 4.0: La red se convierte en un entorno físico tridimensional e inmersivo, que envuelve al usuario en una experiencia multisensorial. Es el paso siguiente y se está anticipando en Ibiza, en el segundo Congreso de Metaversos e Internet en 3D.
Aunque sólo conocemos la superficie más llamativa del asunto, con entornos que han tenido su momento de gloria como Second Life, la realidad virtual va mucho más allá. De hecho, la última jornada del congreso se dedicó a conocer alguna de las experiencias que comienzan a echar a andar, y nunca mejor dicho, como el entorno creado por GymVR en el que la maquinaria de ejercitación se combina con la realidad virtual mientras el usuario está completamente monitorizado a través de una sencilla y ligera pulsera que «es capaz de detectar el estrés muscular», con lo que se evitan las lesiones, como explicó el responsable de este proyecto, Pedro Álvarez.
Álvarez, que pronunció la última conferencia del congreso, defiende que del Internet que viene pueden venir soluciones, aunque parezca paradójico, a problemas sociales graves como el sedentarismo, que obliga a la sanidad pública a gastar 250 millones de euros en España al año. GymVR empezó como microempresa, tejiendo hilos digitales para trajes de escaparate virtual y se ha convertido en una gran empresa de la mano de una propuesta para convertir el ejercicio en una experiencia completa de comunicación y, además, a un precio muy asequible para «democratizar una figura como la del preparador personal» gracias a las 3D.
GymVR también invierte en la base de conocimientos y, «a diferencia de la Wii», este gimnasio virtual (ya existe en Mataró) incluye máquinas estudiadas y diseñadas por expertos deportistas para cada movimiento a ejercitar, como el esquí o la bici, y su monitorización. El cielo es el límite, aunque con los pies en la tierra: «Las ideas no valen nada, lo que se paga es la tecnología», comentó Juan Gascón, director de la plataforma tecnológica española Es.internet, orientada a la red del futuro. La otra limitación importante es el ancho de banda, porque «de nada vale desarrollar un entorno muy detallado si lo vamos a recorrer a una velocidad lenta».
Lo que Gascón también planteó en su conferencia de ayer es que todo el dinero que se gaste en desarrollo tecnológico tiene que permitir «generar valor» –producir más dinero–, y en esto es donde más verde está la Internet en 3D que anuncia el congreso.
A caballo entre los dos mundos, en el congreso se pudo ver por primera vez el Hexperience, un hexaedro de forja creado por Miguel Ángel Domínguez y que sirve como galería de arte itinerante gracias a la colaboración de Raúl Castro, responsable de Sleepingcat.es. El diseño sale de Internet, porque el espacio se ha basado en el entorno virtual de Agregarte, una galería en 3D que en su fase de pruebas ya ha reunido a más de un millar de artistas iberoamericanos y cuyos responsables, Guillermo Herranz y Eladio Iglesias, estuvieron ayer en Ibiza para conocer el proyecto.
Herranz e Iglesias abandonaron su trabajo en el mundo del marketing para hacer «poesía» y están convencidos de que, además, será rentable. Proponen un espacio en el que cualquier creador puede montar su exposición y el paso siguiente lo darán acercando todo el arte que almacenan «al potencial espectador y al profesional del arte» para comercializar copias u originales de las obras con una comisión muy baja para los galeristas, que se limitarán a garantizar «un intercambio seguro». Será en la dirección virtualgallery.com, que tendrá delegaciones en Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y España, para «abrir el proyecto a todo el mundo», comentaba Herranz.
Su galería permite acercarse a las obras a un nivel de detalle muy alto, aunque admiten que hay aspectos como la textura de las creaciones que todavía no se pueden ofrecer en la web tal y como está concebida. Sí ayudan a los artistas que acogen a lograr las mejores reproducciones de sus obras y un equipo de expertos selecciona la calidad de lo que cuelgan de las paredes virtuales de su galería.
Si ocupara espacio, sus 15.000 obras de arte llenarían 90.000 metros cuadrados de paredes. Hoy cuelgan de ella cuadros y estatuas, pero esperan ofrecer videocreaciones y netart en unos meses. Para finales de año la galería ya será trilingüe.