El Ministerio Fiscal pide tres años de prisión y el pago de una indemnización por importe de 540.000 para tres hombres acusados de un delito de alzamiento de bienes por no efectuar el pago acordado en el contrato de compra de un hotel de Sant Antoni.
El juicio contra V. S. L., E. L. M. y P. C. Ll. se celebrará el lunes y martes en la Sección Primera de la Audiencia Provincial en Palma, según informaron ayer fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Balears.
En su escrito de calificación provisional de los hechos, la Fiscalía recoge que el 7 de marzo de 1990, el propietario del hotel Montemar de Sant Antoni lo vendió a la sociedad Hobal S. A. –en formación por no haber sido inscrita en el registro mercantil e integrada por los tres acusados– por 95 millones de pesetas (unos 573.000 euros), de los cuales cinco millones (30.000 euros) se pagaron en efectivo.
Del resto, 30 millones de pesetas (180.000 euros) los retenían los compradores para pagar la hipoteca del hotel a la Banca Abel Matutes y los otros 60 millones de pesetas (360.000 euros) se librarían mediante letras avaladas por la mercantil Flebasa.
«Una vez perfeccionado el contrato de compraventa», V. S. L., en acuerdo con E. L. M., decidió «no satisfacer» el precio que había quedado aplazado para el libramiento de letras, así como «hacer ineficaz el cobro de la parte vendedora» mediante argucias empresariales.
Al no pagarse las dos primeras letras, el anterior propietario del hotel presentó una demanda por una cuantía de 20 millones de pesetas (120.000 euros), que al fallecer continuaron sus herederos. El procedimiento acabó condenando a Flebasa y E. L. M. (accionista de la empresa entonces) a abonarlos. A su vez, la Banca Abel Matutes denunció al propietario del hotel porque los querellados no abonaron el préstamo hipotecario pendiente, con lo que el establecimiento salió a subasta y acabó perteneciendo a Comasa, sociedad de la que V. S. L. era accionista mayoritario.
De nuevo, los hijos del ex dueño del hotel demandaron a E L. M. y Flebasa por el impago del resto de las letras, cuyo valor ascendía a 43 millones de pesetas (260.000 euros). resolviéndose a su favor. Para eludir el pago de estas deudas, Flebasa cedió bienes a Eurolíneas Marítimas.
Tras varias operaciones más, la Fiscalía concluye que los beneficiarios del vendedor del hotel sólo recibieron cinco de los 95 millones de pesetas en los que se valoró.
Los hechos
El 7 de marzo de 1990, el propietario del hotel Montemar de Sant Antoni vendió el establecimiento a una sociedad en formación de la que participaban los tres acusados. En el contrato quedaron pendientes de pago 90 de los 95 millones de pesetas en los que se valoró el hotel, que aún no han recibido sus herederos.