IBIZA | A. F. F.
El subcomité técnico de la Comisión Balear de Medio Ambiente decidió dejar sobre la mesa, en su reunión del pasado jueves, el nuevo Plan General de Vila al apreciar deficiencias en la documentación aportada por el Ayuntamiento. El concejal de Urbanismo, Vicent Torres, restó ayer importancia a esta decisión, que retrasa como mínimo un mes el aval de este organismo, y destacó que «se acordó por unanimidad exonerar a Vila de la evaluación ambiental estratégica para que pudiera presentar la simplificada», con lo que asegura que se agilizará su tramite.
Desde la conselleria de Medio Ambiente explicaron que, a pesar de que se consideró como «muy positivo el buen trabajo que se ha hecho en el PGOU», los técnicos han hallado tres defectos en el ordenamiento, que consideran «fácilmente subsanables». El más destacado es la ausencia de la evaluación del impacto ambiental que tendrá el nuevo urbano de 12 hectáreas de Can Misses, en el que se levantará el nuevo hospital. Precisamente fue esta cuestión la que retrasó la aprobación de esta última versión del Plan General durante casi un año.
Torres desmintió que falte la evaluación de impacto de este cambio, aunque en la reunión del subcomité se comentó que sería deseable «un mayor nivel de detalle». Esta parte del PGOU se compone de un cuadro de evaluación, en el que se puntúan los impactos y sus compensaciones, y otra parte en la que se fundamentan las medidas: «Es en esta parte donde nos pedían ampliar datos», comentó ayer.
Tampoco está asegurada la disponibilidad de recursos hídricos y de depuración en la ciudad, según apuntaron desde la conselleria entre los defectos. El concejal, por su parte, explicó que esta deficiencia se subsanará incluyendo en el PGOU la anotación de que «corresponde al Govern construir la nueva depuradora, lo mismo que la potabilizadora de Vila». Esto, dijo, ya se ha anunciado a la comisión, que dará por buenas las enmiendas, según Torres.
El último de los errores que impidió dar el informe favorable al planeamiento de Vila fue la discrepancia entre las zonas inundables definidas en él y las que constan en la conselleria de Medio Ambiente. A este respecto, el responsable del Urbanismo en Vila explicó que adjuntaron los mapas de las zonas de inundación e inundables delimitadas en el Plan Territorial Insular y se les pide que asuman las establecidas por la dirección general de Recursos Hídricos del Govern. Esto, apuntó Torres, «no alterará» los parámetros del PGOU.
El concejal de Vila resaltó que en la pasada legislatura se descartó exonerar de la evaluación simplificada a este Ayuntamiento en la misma sesión que se le concedía a Palma cumpliendo ambas ciudades los mismos requisitos para beneficiarse de la excepción. A pesar de que se aplaza un mes el paso por la comisión y después deberá revisarse en la Comisión Insular de Urbanismo y Patrimonio, Torres todavía confía en poder aprobar el nuevo PGOU antes de acabar el verano. Por su parte, el conseller de Ordenación, Miquel Ramon, expresó ayer sus dudas al respecto: «Es muy complicado por el mismo calendario de la tramitación», dijo en el pleno de ayer del Consell.