PALMA | EUROPA PRESS
El gerente de la Federación Empresarial Balear de Transportes (FEBT), Salvador Servera, pidió a las instituciones que aplacen hasta 2012 la obligatoriedad de que todos los autobuses de Ibiza y Menorca lleven tacógrafo, ya que no se dan problemas de seguridad vial que lo justifiquen. Servera afirmó ayer que las compañías menorquinas e ibicencas «son las que lo están pasando peor» en este momento de crisis y, el hecho de obligarles a utilizar tacógrafo en todos los vehículos les obligaría a un gasto considerable y recordó que este año ha bajado un 20% el número de viajeros.
Además, no existe «ningún taller autorizado» en ambas islas para la instalación de ese dispositivo electrónico que recoge datos sobre la utilización del vehículo (velocidad, revoluciones por minuto, kilómetros recorridos, aceleraciones y frenadas bruscas). Según Servera, obligar a las empresas insulares a integrar ese aparato en toda su flota de autobuses les «coloca en peor situación para competir» frente a otros destinos del Mediterráneo, como Grecia, cuyo sector del transporte discrecional no tendrá ese gasto.