IBIZA | REDACCIÓN
El empresario ibicenco Enrique Fajarnés Ferrer falleció ayer en Barcelona, a los 62 años de edad. El óbito se produjo en una clínica de la Ciudad Condal en la que estaba ingresado desde hacía más de diez días y donde sufrió una sucesión de derrames cerebrales de los que no logró recuperarse.
De carácter dinámico y emprendedor, Enrique Fajarnés Ferrer desarrolló su actividad empresarial fundamentalmente en Ibiza y en diversos campos. Apasionado del mar y de la náutica, fue presidente del Club Náutico de Ibiza y también promotor del puerto deportivo Marina de Botafoch, cuya concesión obtuvo en 1984 y al frente del cual estuvo siempre como máximo responsable.
A finales de los años setenta lanzó y puso en marcha el proyecto del Casino de Ibiza, del que fue importante accionista, consejero y directivo hasta hace poco. Años más tarde fue también promotor de Hiper Centro, la primera gran superficie comercial que se instaló en la isla, ya en la segunda mitad de la década de los ochenta, y de la cadena de supermercados Sa Compra, entre otros negocios.
Editor de La Prensa de Ibiza
En los últimos años apostó también por el negocio hotelero y rehabilitó su casa familiar de Dalt Vila, situada en la misma plaza de España, frente al Ayuntamiento, para reconvertirla en un exclusivo hotel de lujo, y recientemente había adquirido y explotaba un hotel rural en Menorca.
Hijo del gran escritor ibicenco Enrique Fajarnés Cardona y perteneciente a una familia muy vinculada a la prensa ibicenca durante el primer tercio del siglo pasado, Fajarnés Ferrer lanzó en 1988 el diario La Prensa de Ibiza, que editó durante cinco años y que se vio obligado a cerrar en 1993, cuando la crisis económica de 1992 afectó de lleno a su grupo empresarial y tuvo que desprenderse de algunas de sus empresas. Enrique Fajarnés Ferrer era padre de dos hijos y tenía una nieta.