IBIZA | A. F. F.
Dos sueldos y sin hijos: son los dinkids británicos –las siglas en inglés de Double Income No Kids–, el cliente que interesa al sector hotelero que escoja Ibiza para sus vacaciones una vez que se ha asumido que el turismo familiar seguirá menguando.
El perfil del nuevo cliente deseado es el de la pareja que no tiene hijos, por lo que dispone de dinero y tiene pocas cargas que le hagan salir de vacaciones pendiente de la calculadora. Sale de noche y disfruta de las playas y la oferta gastronómica del día, por lo que resulta muy atractivo para los empresarios: «Tienen bolsillos y su gasto es superior», comentaba el presidente de la patronal, Juanjo Riera.
El presidente de la patronal sitúa el gasto medio por turista en Ibiza entre «los 106 y los 110 euros diarios por persona», una cifra superior al promedio balear y nacional. El problema es la caída en la afluencia de turistas: «Ha sorprendido el descenso del mercado español detectado por el INE», explicó.
El principal disuasorio para ellos y el resto de turistas potenciales es «el precio del transporte», ya que por el coste del avión de una familia de cuatro miembros a Ibiza «se pagan una semana en Levante». Esto perjudica «a una isla que tiene nombre de sobra: la gente vendría si el precio fuera más razonable», comentó Riera.