IBIZA | M. T.
La delegada en las Pitiusas de la conselleria balear de Educación, Margalida Marí, explicó ayer que está estudiando varias actuaciones para intentar que no vuelvan a producirse robos en las aulas prefabricadas de Sant Antoni, como ocurrió hace apenas unas semanas.
Marí detalló que todavía están analizando si es mejor poner vallas alrededor del centro para dificultar el acceso a las aulas o instalar un sistema de alarma. «Aún no hemos decidido nada», señaló la delegada.
Ambas opciones ya se las plantearon los responsables de los dos centros ubicados en este espacio de Can Bonet (el futuro colegio nuevo de Sant Antoni y parte del Vara de Rey), pero las descartaron. La opción de colocar rejas no les acababa de convencer porque consideraban que en caso de emergencia podían dificultar el desalojo de las instalaciones mientras que la alarma la desecharon porque les costaba unos 300 euros al mes.
La delegada de Educación lamentó que los robos estén a la orden del día en los centros educativos de las Pitiusas. «Por desgracia no se trata de un caso aislado», comentó Margalida Marí.