IBIZA / PALMA | N. G. G. / EP
Un hombre de 48 años fue detenido ayer como presunto autor de un delito de malos tratos en el ámbito familiar después de que supuestamente echara agua hirviendo a su esposa, quien sufrió diversas quemaduras en el rostro, los brazos y el tórax y necesitó asistencia sanitaria.
Fuentes de la Policía Local de Santa Eulària informaron de que sobre las 11 horas recibieron un aviso del centro de salud del municipio, alertando de que se estaba atendiendo a una mujer a quien al parecer habían rociado con agua hirviendo. Además, se añadía que el presunto agresor se dirigía en esos momentos hacia el citado centro médico, situado en el número 4 de la calle Mariano Riquer.
Hasta allí se desplazó una patrulla y, al poco de llegar, acudió el marido de la víctima, identificado como G. G. G. B., de nacionalidad ecuatoriana, quien fue detenido en ese momento como autor de un presunto delito de malos tratos en el ámbito familiar.
La agresión había tenido lugar en el domicilio conyugal, situado en la calle Sèquia des Mallorquí, a las afueras de la localidad. Al parecer, en el transcurso de una discusión el hombre arrojó agua hirviendo a la cara de su esposa, de 46 años y nacionalidad colombiana. Como consecuencia, la mujer resultó herida con quemaduras no sólo en el rostro sino también en los brazos, en el pecho y en el tronco, confirmaron las mismas fuentes policiales.
Según fuentes de la Guardia Civil, tras recibir asistencia sanitaria la mujer, que se encontraba estable, pudo regresar a su domicilio. En las dependencias del Instituto Armado se cursó la correspondiente denuncia y G. G. G. B. quedó arrestado a la espera de pasar a disposición judicial.
Desde la Policía Local de Santa Eulària indicaron que, de acuerdo con los datos recabados hasta el momento, no hay constancia de que el agresor tuviera antecedentes por malos tratos.