IBIZA | P. R.
Ángel Guerrero Castells defendió su tesis doctoral en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Barcelona el pasado 2 de junio. La lectura se hizo en inglés, el idioma en el que estaba presentado el trabajo. El tribunal estaba compuesto por expertos de talla internacional, como el catedrático de la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad Politécnica de Catalunya (UPC) Eugenio Oñate; el decano de la Universidad de Lôdz (Polonia), Dariusz Gaswin; la directora del laboratorio del Fuego de la UPC, Ana María Lacasta, y dos doctores de la Universitat Rovira i Virgili, de Tarragona, Francesc Ferrando y Silvia de la Flor.
La exposición de la tesis duró aproximadamente una hora y contó con la asistencia de profesionales como jefes de bomberos e investigadores en mecánica de medios porosos. Siguió un turno de preguntas en el que los miembros del tribunal se interesaron por aspectos concretos de la tesis. El ya doctor agradece los elogios que recibió de sus examinadores, tanto por la calidad de la investigación, como por haberla tenido que costear por su cuenta y viviendo en un lugar lejano de los centros de ciencia, como es Ibiza. Para Guerrero, «esta tesis doctoral es la prueba palpable de que desde Ibiza también se puede investigar. Pero para ello hace falta crear una infraestructura científica dotada de los medios económicos y humanos adecuados, crear un germen del conocimiento y, por encima de todo, hay que creer en los beneficios sociales que conlleva la investigación. Quiero animar a los estudiantes jóvenes a dar el salto cualitativo».