IBIZA | N. G. G.
El Juzgado de lo Penal número 2 de Ibiza ha señalado para el próximo mes de noviembre el inicio del juicio contra el administrador del Grupo Playa Sol, Fernando Ferré Cardó, por la contratación irregular de al menos trece trabajadores para las obras de reforma de los hoteles San Remo y S´Estanyol de Port des Torrent.
La Fiscalía acusa a Ferré Cardó de un delito contra los derechos de los trabajadores, otro de infracción de las normas de prevención de riesgos laborales y un tercero de amenazas, por los cuales el hotelero se enfrenta a diez años de prisión.
La vista oral está previsto que se celebre en tres sesiones, la primera de las cuales se ha fijado para el 19 de noviembre, según informaron ayer fuentes de la Fiscalía. Las dos restantes están fechadas el 24 de noviembre y el 1 de diciembre, durante las cuales pasarán por el juzgado una decena de peritos y testigos.
En el banquillo de los acusados acompañarán a Ferré Cardó los encargados de las reformas de los hoteles y responsables de la contratación de personal, F. R. C. y J. B. S., acusados de un delito contra los derechos de los trabajadores por el que se les piden cinco años de cárcel, y N. B., que se enfrenta a dos años más que los anteriores por otro de amenazas.
Los hechos que se juzgarán a finales de año se remontan al periodo comprendido entre noviembre de 2005 y febrero de 2006. Según el escrito de calificación provisional de los hechos del Ministerio Público, los procesados emplearon «de modo verbal y sin alta en la Seguridad Social» al menos a trece trabajadores extranjeros «en situación de residencia ilegal» para acometer las obras de reforma de los citados establecimientos hoteleros.
Los empleados ejercían labores de peones de albañilería y trabajaban 63 horas semanales, aunque la normativa laboral del sector prevé un máximo de 40. Asimismo, percibían un salario de 3,22 euros por hora cuando el convenio estipulaba 31,11 euros en 2005 y 31,32 en 2006, y tampoco tenían reconocido el derecho a 30 días de vacaciones.
La Fiscalía sostiene que el administrador del Grupo Playa Sol no designó coordinador alguno en materia de seguridad y salud ni elaboró el correspondiente plan al que estaba obligado por tener a su servicio a más de un centenar de trabajadores y varias empresas subcontratadas.
Además, los trabajadores realizaban las obras de reforma sin disponer de equipos de protección, con lo que quedaban expuestos a posibles electrocuciones, caída de objetos o incluso pérdida de miembros.
Entre los hechos denunciados se recogen también las amenazas de Ferré Cardó y N. B. a uno de los trabajadores. Al parecer, el 9 de mayo de 2006 se acercaron a un empleado que había hecho público en este diario las condiciones laborales que sufría y le dijeron que le matarían, al tiempo que N. B. le cogía del brazo y el hotelero le agarraba por el cuello.