MADRID | EP
Facua-Consumidores en Acción denunció ayer que las eléctricas que a partir de julio aplicarán la tarifa de último recurso (TUR) fijada por el Gobierno y el bono social se están negando a aceptar clientes procedentes de otras compañías. En un comunicado, la asociación afirmó que, a diferencia de los clientes domésticos con hasta 10 Kw de las cinco grandes eléctricas –que pasarán automáticamente a depender de las denominadas comercializadoras de último recurso–, cientos de miles de usuarios que dependen de pequeñas distribuidoras van ser traspasados a comercializadoras que operarán con sus propias tarifas y que no podrán aplicar el bono social a quienes tengan derecho a ese descuento.
Según un estudio realizado por Facua, la asociación de consumidores constató que estas empresas están negando a los clientes de esas pequeñas distribuidoras –hay más de 300– su derecho a darse de alta. Facua señala que los usuarios con hasta 2,2 Kw de potencia contratada en su residencia habitual que van a ser traspasados sin haberlo pedido a compañías del mercado libre no recibirán a partir del 1 de julio los descuentos automáticos que implicará el nuevo bono social.