IBIZA | A. F. F.
Cáritas pide a los que buscan a una empleada doméstica que ofrezcan contratos a sus futuras empleadas. A cambio, les ofrecen acceso a una bolsa de candidatas con experiencia acreditada y «referencias de trabajos anteriores» o, en su defecto, con la formación necesaria para el trabajo al que se postulan. Los responsables de esta bolsa de trabajo se preocupan de entrevistar a cada candidata para detectar los puntos débiles en sus conocimientos y elaborarle un itinerario formativo.
La parte de orientación laboral la asume Olga Meza, responsable de la bolsa de trabajo, mientras que la acogida de las candidatas es tarea de Claudio Reccia. Previo a la intervención, «se realizan una serie de entrevistas a cada candidata para valorar si reúnen el perfil para incorporarse a la bolsa de empleo».
Meza prepara a las candidatas para atender una entrevista laboral y organiza cursos de empleo en el hogar. En 2009 se han realizado dos de estos cursos, mientras que en 2008 se organizaron cuatro. A través de ellos, se imparten conocimientos de nutrición, «y la tarea doméstica, propiamente» y, una vez completados, las alumnas se integran «automáticamente» en la bolsa de trabajo.
También se forma a cuidadores en un curso orientado sobre todo a la atención a personas mayores. En esta formación se incluyen «prácticas en una residencia para estar en contacto con mayores con distintas patologías», comenta Meza. Después de recibir esta formación más específica, las alumnas tendrán prioridad a la hora de optar a las ofertas que lleguen a Cáritas buscando un cuidador.
Las profesionales más demandadas son aquellas que aceptan ir como internas a la casa del usuario, aunque, paralelamente, el mayor arraigo de las trabajadoras del hogar, con familia e hijos en la isla en muchos casos, ha hecho más complicado encontrar este perfil de candidata, comentan en Cáritas.