PALMA | J. F. MESTRE/F. ARMENDÁRIZ
Antònia Ordinas, ex gerente del Consorci per el Desenvolupament Econòmic de les Illes Balears (Cdeib), investigado por una presunta trama de corrupción político-empresarial en el anterior Govern del PP, se lucró, junto a su esposa, la soprano Isabel Rosselló, con miles de euros de ´Productes Balears´. El anterior Govern pagó unos sobreprecios de hasta el 55 por ciento por las sobrasadas, quesos de Maó y aceite de Mallorca que se expusieron en ferias y otros certámenes, debido a las comisiones cargadas por los intermediarios, entre ellos la propia Rosselló.
La delegación en Balears de la fiscalía anticorrupción alude a estos sobreprecios como un indicio más en contra del ex conseller de Comercio e Industria del PP, el hoy diputado en el Parlament José Juan Cardona. La fiscalía ha pedido a la jueza de instrucción 4 que exponga al Tribunal Superior de Justicia la conveniencia de asumir el caso Scala para acusar y enjuiciar a Cardona, defendido por Josep Zaforteza.
Los fabricantes de quesos, sobrasadas, dulces, aceites y otros artículos englobados bajo el concepto ´Producte Balear´ remitían directamente el género a la sede del Cdeib, en Inca. El consorcio almacenaba allí los alimentos y otros objetos y luego los distribuía por las ferias y demás eventos organizados en las islas y en el extranjero, especialmente China, Alemania y Estados Unidos.
Empresa tapadera
Pero el Cdeib, cuyo presidente era el entonces conseller José Juan Cardona, no compró directamente los productos a los fabricantes, sino que éstos los vendían a Gabinete Alays, la empresa tapadera usada supuestamente por Isabel Rosselló y Ordinas para el cobro de sobornos y otros negocios ilícitos.
Según han declarado en el sumario dos de los proveedores del consorcio imputados, Felipe Ferré y Joan Rosselló, Ordinas les obligaba a comprar los productos de Balears a Gabinete Alays, que ya incrementaba su precio al llevarse su porcentaje. Felipe Ferré ha añadido que él, a través de la sociedad Gourmet and Boutique Island, «refacturaba luego al Cdeib con un aumento del 10 por ciento».
Así, formalmente, Isabel Rosselló no era la suministradora de embutidos o quesos para el Govern, sino que los productos eran facilitados por Gourmet o por alguna de las empresas del diseñador Joan Rosselló, entre ellas Estudi Joan Rosselló y Fires Geremí.
Joan Rosselló también ha reconocido que compraba artículos a Gabinete Alays y luego los revendía al Govern (Cdeib) «con un 10 o un 15 por ciento de recargo».
Pero ahí no acababan los sobreprecios de los alimentos o incluso objetos de artesanía: tanto Joan Rosselló como Felipe Ferré, han confesado también que Ordinas les exigía comisiones (sobornos) de entre el 30 y el 40 por ciento de cada contrato con el Cdeib. Ambos han explicado que en ocasiones tuvieron que inflar las facturas para poder pagar esas comisiones.