IBIZA | E. RODRÍGUEZ
El nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Vila advierte de que, en un futuro, deberá ampliarse la capacidad de desalación del municipio con la instalación de plantas móviles para «garantizar las puntas de consumo turístico durante los tres meses de verano». La interconexión de las desaladoras de Ibiza y Sant Antoni permite una producción conjunta de 19.500 metros cúbicos al día (Sant Antoni y Cala de Bou precisan de un consumo de 8.500 metros cúbicos diarios), «cantidad insuficiente» para abastecer la demanda de Vila cuando se desarrollen las previsiones de crecimiento del nuevo plan urbanístico.
La memoria de ordenación del nuevo planeamiento calcula que el consumo total podría llegar a ser de 24.777 metros cúbicos de agua al día (considerando un consumo por habitante de 250 litros diarios), más 470 metros cúbicos para uso industrial o de servicios. Esta cifra arroja un déficit de agua de 14.247 metros cúbicos sobre la futura demanda.
Por ello, el nuevo PGOU reserva terreno alrededor de la infraestructura para su ampliación, aparte de que apunta la posibilidad de que se instalen plantas móviles como otra vía para aumentar la capacidad de producción de agua desalada. De hecho, el Govern balear proyecta una reforma inmediata de la maquinaria de la planta desaladora del municipio, pero no la ampliación de su capacidad de producción, según explica el Ayuntamiento de Ibiza.
El PGOU, cuya aprobación definitiva depende ahora del Consell, tendrá una vigencia de 15 años. Esta revisión reduce el techo de población en un 15 por ciento y pasa de los 117.056 habitantes previstos en el plan urbanístico de 1987, actualmente en vigor, a 98.449. No obstante, esta última cifra es la capacidad máxima teórica, puesto que en la práctica «la ordenación del nuevo plan urbanístico sólo se considera apta para un 50 por ciento más de la población que hay actualmente; es decir, llegada a la cifra de 70.000 habitantes de derecho habrá que proceder a su revisión».
Dado que con la actual normativa turística no será posible un incremento significativo del número de plazas vacacionales, la capacidad total que este límite poblacional implica es de unas 85.000 plazas de alojamiento, incluidas las turísticas, según se especifica en la memoria de ordenación.
Pérdidas de agua del 20%
El consumo de agua se dispara en verano: en agosto aumenta un 80 por ciento con respecto a febrero. Las pérdidas de agua por el mal estado de la red de agua se sitúan en torno al 20 por ciento del suministro. De todos modos, estas cifras se corresponden al periodo que va de 1996 a 2000, por lo que seguramente habrán quedado obsoletas.