EFE
La remodelación de la carretera del Sant Joan, en Ibiza, supondrá una inversión de 20,1 millones de euros, de los cuales 2,1 se destinarán a pagar las expropiaciones de los terrenos afectados, aun cuando no se expropiará ningún inmueble. Para ello, el carril bici se desviará en los tramos donde están ubicadas las casas y discurrirá por caminos alternativos a la calzada.
El presidente del Consell de Ibiza, Xico Tarrés, y el conseller de Mobilidad y Medio Ambiente, Albert Prats, han presentado hoy en rueda de prensa el proyecto de mejora de la carretera de Sant Joan (C-733), en el tramo de 12,9 kilómetros que discurre desde el cruce de Cazadores hasta el núcleo urbano. El objetivo de la remodelación, según ha destacado Tarrés, es "mejorar la seguridad" de este vial que, actualmente, tiene una sección de 6 metros de anchura, sin arcenes.
El proyecto prevé la ampliación de esta sección hasta los 9 metros, así como la incorporación de un carril bici bidireccional, de 2,5 metros de anchura y separado del vial principal. La nueva carretera contará con 28 paradas de autobús, el soterramiento de tendidos aéreos, la mejora y supresión de intersecciones y la incorporación de 5 nuevas rotondas.
El presidente del Consell ha destacado también que el proyecto "promociona modelos de movilidad sostenibles, como es el transporte público o el uso de la bicicleta". En este sentido, ha precisado que se prevén aparcamientos específicos para bicicletas que se situarán cerca de las paradas de autobús con el fin de complementar el uso de la bicicleta y el transporte público.
El proyectó, que ya se ha presentado a los alcaldes de Santa Eulària y Sant Joan, se aprobará próximamente en un pleno extraordinario y tiene un plazo de ejecución de 14 meses a partir del inicio de las obras.