IBIZA | J. M. PIÑA
Marià Torres, conseller insular de Cultura, restó ayer importancia a la polémica surgida en torno al recorte del presupuesto de su departamento a la red insular de bibliotecas, que ha obligado a algunas de las asociaciones que las gestionan a aportar fondos particulares, y criticó a su antecesora en el cargo, Carolina Torres, por sus acusaciones. «Nuestra intención es inaugurar este año dos nuevas bibliotecas mientras que en los últimos seis años, durante la época del PP en el gobierno insular, no se inauguró ninguna», denunció el conseller.
Sobre el desfase presupuestario del que se acusa a su departamento, Torres se defendió afirmando que «había 42.000 euros que se repartían entre todas las bibliotecas de la red y que se destinaban a la compra de libros. Esta partida sigue existiendo, pero somos nosotros los que compramos los libros según las solicitudes que recibimos de las propias bibliotecas a partir del listado que propone el Ministerio de Cultura»,
argumentó.
«Ya me gustaría a mí disponer de dos mil millones de euros para que todas las bibliotecas pudiesen tener sus propios recursos», manifestó el conseller, para quien Carolina Torres «debería someterse a una autoevaluación antes de criticar la gestión de quienes gobiernan». «La conselleria no está al día en los pagos pero en la época del PP hubo ocasiones en que tampoco lo estuvo. Incluso se produjo alguna vez un descontento tal que la biblioteca de la extensión universitaria de Ibiza se salió de la red», apuntó.
«De catorce bibliotecas de que consta la red, sólo dos se quejan, por lo que tampoco lo hacemos tan mal», agregó Marià Torres.