IBIZA | NIEVES GARCÍA GÁLVEZ
La juez sustituta del Juzgado de Instrucción número 3 de Ibiza, que se encuentra de guardia, Margarita Robayna, decretó ayer el ingreso en prisión provisional sin fianza del presunto autor del crimen de Sant Antoni, acusado de un delito de homicidio. El joven estonio, que el pasado sábado acudió voluntariamente a las dependencias del Cuerpo Nacional de Policía y confesó el crimen, relató a la juez que había actuado en defensa propia en el transcurso de una pelea con la víctima que, al parecer, comenzó por discrepancias sobre la asistencia a una fiesta. Sin embargo, su versión se contradice con el informe forense, que sostiene que le agredió de frente y no estando de espaldas, como él declaró.
El presunto homicida, Alvar P., de 24 años, entró sobre las 16,50 horas de ayer en la sede judicial de Isidor Macabich, ataviado con una camiseta, unos pantalones piratas y sin zapatos, con los pies cubiertos por unas bolsas de plástico. Dos horas y media más tarde, lo condujeron ante la juez de guardia y la representante de la Fiscalía.
Fuentes del Ministerio Público explicaron que, de acuerdo con su testimonio, Alejandro A., de nacionalidad italiana aunque nacido en Colombia y de 31 años, y Alvar P. viajaron en el mismo avión procedente de Londres el pasado lunes. Según ha podido saber este diario, Alejandro A. residía en Inglaterra, mientras que Alvar P. había llegado a Londres recientemente para buscar trabajo como camarero. Ambos estaban en la isla para pasar unas vacaciones.
Tras entablar conversación en la parada del autobús del aeropuerto, los dos hombres acordaron alojarse juntos en los Apartamentos Puerto de San Antonio para ahorrarse algún dinero durante la estancia. Así, ambos se registraron en el establecimiento, ubicado en la calle Ramón y Cajal del municipio de Portmany, y se alojaron en una habitación del tercer piso.
Al parecer, compraron unas cervezas y estuvieron bebiendo. Mientras se encontraban en la habitación, en la tarde-noche del mismo lunes, se inició una discusión entre ellos. Según el presunto homicida, Alejandro A. quería ir a la fiesta de una discoteca de Sant Rafel, pero él no. Alvar P. explicó que le había estado dando tabaco y que pensaba que Alejandro A. tenía «mucha cara» y una actitud arrogante, señalaron las mismas fuentes.
En el transcurso de esa discusión, se enzarzaron en una pelea y, según el acusado, la víctima le agarró por el cuello desde detrás para estrangularle. Entonces, él cogió un cuchillo de cocina que había encima de la cama y se lo clavó en el cuello, reconoció el detenido. Esta versión, sin embargo, no concuerda inicialmente con el informe forense, que apunta que, por el tipo de herida causada, ésta se infligió estando los dos hombres frente a frente.
Supuestamente, la víctima, que también presentaba varios golpes en la cabeza, se desangró rápidamente al afectarle la puñalada a la arteria carótida. Alvar P. aseguró que se asustó mucho y que por eso había envuelto el cuerpo con una sábana, lo había metido debajo de la cama y se había marchado de la estancia. Allí lo encontró a la mañana siguiente una camarera de habitación cuando se disponía a limpiar.
Una vez descubierto el cuerpo sin vida, la Guardia Civil abrió una investigación para esclarecer lo ocurrido. Sin embargo, los agentes identificaron de forma errónea al fallecido, creyeron que la víctima era Alvar P. y que el presunto autor del crimen era Alejandro A. Según varias fuentes, esto pudo deberse a que las fotocopias de los documentos con los que se registraron y que conservaban en el hotel mostraban las caras muy oscuras, pero no ha trascendido por qué se decantaron por uno de ellos. Durante cuatro días, los investigadores peinaron la isla en busca de Alejandro A., controlando el puerto y el aeropuerto y reteniendo las cuentas de ambos.
Mientras tanto, Alvar P. permanecía oculto pernoctando en varias playas de zona boscosa de la isla. Motivado, al parecer, porque no tenía dinero para marcharse de la isla, el joven decidió entregarse en la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Ibiza. A mediodía del sábado entró en las dependencias policiales y explicó que el lunes había tenido una pelea con un amigo y que le propinó una puñalada con la que le podría haber matado. Al parecer, en los lugares donde pasó las noches se han recuperado documentos y papeles de Alvar P., así como una tarjeta de crédito del fallecido.