IBIZA | J. S. /L. F. A.
El ente público Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) ha pedido a los tres controladores del aeropuerto de Ibiza que estuvieron de baja simultáneamente y sin previo aviso el pasado martes que justifiquen su baja, con el fin de determinar si obedecía o no a una causa objetiva. Esta ausencia inesperada obligó a cerrar al tráfico el aeropuerto durante dos horas y ha provocado un queja formal del Consell de Ibiza. Un portavoz oficial del organismo no quiso pronunciarse ayer acerca de si lo ocurrido obedecía a una protesta encubierta de los controladores por razones laborales: «AENA no cree ni deja de creer en las casualidades y se ha limitado a pedirles una justificación». Por su parte, el sindicato mayoritario entre los controladores pitiusos, USCA, negó ayer que tras la baja de los tres trabajadores se esconda «cualquier tipo de conflicto laboral» y achacó el hecho «a una casualidad».
La repentina ausencia de los tres controladores el mismo día y en el momento en que tenían que iniciar su turno de trabajo, así como la negativa de otros que estaban fuera de servicio a incorporarse para suplirles, puede haber sido una forma de presión de los controladores de Ibiza para lograr que AENA ponga en marcha el radar de aproximación que instaló en el aeropuerto hace dos años pero que aún no ha entrado en servicio. El sistema de aproximación por radar se hace ahora desde el centro de control de Palma y los controladores ibicencos exigen que se ponga en marcha el nuevo sistema que les permitiría controlar la aproximación desde la torre de Ibiza. Según AENA, el cambio exigiría contratar a nueve controladores más.
El ente gestor de los aeropuertos españoles admite que «el problema de fondo» radica en este asunto, una apreciación que USCA negó ayer en rotundo. Según AENA, la instalación del radar de aproximación se hizo en el año 2007 cuando el aeropuerto alcanzó unos niveles de tráfico muy altos, pero que desde entonces han ido reduciéndose, por lo que «ponerlo en marcha ahora no está justificado».
AENA insiste en que organiza el trabajo de los controladores «buscando la máxima eficiencia y la máxima productividad», y activar ahora el radar de aproximación en Ibiza originaría «un trabajo que no es necesario hacer» porque ya se realiza con la misma eficacia desde Palma. El portavoz del organismo afirma que con los niveles de tráfico de 2007 «podía estar justificado», por lo que no excluye que pueda entrar en servicio si esos niveles vuelven a registrarse en el futuro.
El aeropuerto de Ibiza cuenta con una plantilla de 23 controladores, que se ve reforzada con otros tres en los meses de verano.