PALMA | EFE
La ex consellera de Presidencia y Deportes del Govern balear en la pasada legislatura, Rosa Puig (PP), aseveró ayer que ella «nunca» ha cometido «ningún delito» y que no tiene «absolutamente nada que ocultar», ni de su gestión al frente de este departamento autonómico ni en relación al caso Turisme Jove.
El juez instructor de este asunto investiga la supuesta red de corrupción del consorcio público Turisme Jove, dependiente de la conselleria de Presidencia, desde donde se habrían pagado 120.000 euros en estancias hoteleras en Francia y Portugal, asunto por el que ayer declararon dos de los principales imputados. Se trata del ex director general de Juventud, Juan Francisco Gálvez, y del ex gerente de Turisme Jove, Damián Amengual, respectivamente.
Puig compareció ayer ante los medios de comunicación en relación a este caso y afirmó que ella «nunca» ha beneficiado «a nadie ni a sí misma» con ocasión de su responsabilidad como consellera del Ejecutivo autonómico.
La investigación intenta delimitar quién dio la orden de pagar con dinero público las facturas hoteleras correspondientes a alojamientos en tres hoteles en los meses de julio y agosto de 2006.
La consellera manifestó su confianza en la Justicia y en que ésta «aclare» las posibles irregularidades cometidas y quiénes son sus responsables. Sobre las transferencias de dinero que habitualmente reciben las empresas públicas, caso del consorcio Turisme Jove, Puig recordó que ella nunca firmó partida alguna de la que no estuviera «informada, avalada, fiscalizada e intervenida» por los órganos de control de la Administración pública, tal y como «marca» la ley. Sobre el consorcio, aclaró que nunca rubricó ni autorizó factura alguna porque no era miembro del mismo.