IBIZA | N. G. G.
Un hombre procesado ayer por un delito contra la salud pública, en cuya vivienda se encontraron seis envoltorios que contenían un total de 85 gramos de cocaína, negó en el juicio que pretendiera venderlos y aseguró que eran para su consumo. «Consumía bastante», explicó el acusado, A. M. F., quien añadió que comprarla en grandes cantidades le salía «más barato».
La vista oral contra A. M. F. se celebró ayer en Audiencia Provincial, que se encuentra desplazada a Ibiza. Al inicio del juicio, el abogado defensor solicitó la nulidad de las actuaciones de intervención telefónica y las diligencias relacionadas. En su opinión, dichas escuchas vulneraron los derechos a un proceso con todas las garantías y a la privacidad de las comunicaciones. El letrado explicó que las intervenciones se realizaron a raíz de otra investigación en la cual se desconoce si se actuó conforme a la legalidad. Por su parte, la Fiscalía expresó su oposición a esta petición y el tribunal acordó resolverlo en la sentencia.
Según el escrito de acusación provisional del Ministerio Público, A. M. F. fue detenido el 27 de agosto de 2007 por agentes de Vigilancia Aduanera cuando llegaba en coche a su casa, situada en Sant Carles. Los agentes sospechaban, por una investigación anterior, que se dedicaba al tráfico de drogas –le creían suministrador del hombre investigado–, y con orden judicial registraron su coche, pero no encontraron sustancias estupefacientes.
Al día siguiente, accedieron al interior de su vivienda, en presencia del detenido, y hallaron seis envoltorios de plástico que contenían 85,2 gramos de cocaína, 928 gramos de cafeína (sustancia utilizada para cortar la droga), una báscula de precisión y un cuchillo y una cuchara con sustancia blanca.
En la vista oral, A. M. F. reconoció que tenía la droga en casa pero aseguró que era para su consumo. Explicó que estaba muy enganchado y que se fumaba la droga, pero que se ha sometido a tratamiento y ahora está desenganchado. «Nunca he vendido», aseguró A. M. F., quien dijo que la báscula y la cafeína encontradas debían ser de «unos americanos» a quienes había alquilado la vivienda ese verano.
La Fiscalía pidió para él cuatro años y seis meses de cárcel. Su abogado solicitó su absolución o, en caso de condena, la consideración de la circunstancia atenuante de finalización con éxito de un tratamiento de deshabituación, en primer lugar, o la de drogadicción, en segundo caso.