El pleno del Ayuntamiento aprobó, con el voto favorable de PSOE-ExC y del PP, la ordenanza que regula la convivencia cívica y las actividades en espacios públicos del municipio, destinada, entre otras cosas, a regular las molestias que generan algunas actividades, así como a evitar la prostitución en la calle. El concejal del PP Antoni Prats deploró que el equipo de gobierno no haya aceptado ninguna de las alegaciones presentadas, entre ellas una firmada por más de mil vecinos. Al final de la sesión plenaria, un vecino de ses Figueretes presente entre el público tomó la palabra para anunciar que llevaba consigo un documento firmado por 416 personas del barrio. En él exigen que se paralicen las obras de mejora de jardineras que se realizan en la zona, «que han sentado muy mal», entre otras cosas, «porque hay cosas más importantes que quitar plazas de aparcamiento», señaló este vecino. La alcaldesa, Lurdes Costa, confirmó que se han parado las obras y que ahora se estudiará si esta actuación se mantiene o se traslada a otro barrio de la ciudad. | j. ll. f.