EIVISSA | R. S.
El Ayuntamiento de Sant Joan tiene previsto aprobar en el próximo pleno ordinario de la corporación una nueva ordenanza reguladora de la gestión de residuos, en la que uno de los objetivos principales será potenciar el reciclaje en el municipio.
El Consistorio está estudiando diversos terrenos para elegir los más adecuados para utilizarlos como puntos de recogida de residuos selectivos y para soterrar los contenedores. Estas dos iniciativas podrían ver la luz el año que viene, explicó ayer el alcalde, Antoni Marí.
El Ayuntamiento aprovecha la ocasión para recordar que las infracciones muy graves por dejar restos de obras o escombros en lugares no habilitados para ello pueden suponer sanciones de hasta 1,2 millones de euros.
«En los últimos años hemos logrado multiplicar el porcentaje de vecinos que separan sus residuos», comentó Marí, que recordó asimismo que el Ayuntamiento ha triplicado el número de contenedores específicos, «llegando a todos los núcleos turísticos».
El año pasado se reciclaron 240.408 kilogramos de residuos en el municipio de Sant Joan, de los que 138.960 fueron de vidrio, 79.500 de papel y 22.020 de envases. El mes que registró una mayor cantidad de elementos reciclados fue agosto, en el que llegaron a recogerse más de 31 toneladas de vidrio en Sant Joan.