EIVISSA | RAQUEL SÁNCHEZ
Un viaje de un mes y medio desde el norte de la India a Nepal fue lo que necesitaron Alexis Racionero y su equipo (dos amigos más) para rodar ´Rubber Soul´, un documental que rememora la llegada de hippies a la India a finales de los 60 y principios de los 70 y que intenta vislumbrar qué queda de todo aquel movimiento.
En la película aparecen y cuentan su experiencia viajeros que llegaron allí y se quedaron para siempre, otros que volvieron y siguieron con sus vidas aunque protegiendo aquel espíritu, y también alguno que ha hecho de la espiritualidad un negocio.
Alexis, realizador de la cinta y doctor en Historia del cine, explicó a los asistentes a la proyección de su trabajo en el Club Diario que él creció con la música y las ideas de aquellos hippies y que, pasado el tiempo, sintió «ganas de bucear». Este documental, creado entre 2004 y 2005, está muy ligado a la tesis doctoral sobre la contracultura y el movimiento hippy que Alexis acaba de presentar.
El realizador destacó la presencia en la cinta de «formas de conocimiento muy cultas y otras muy espontáneas» y señaló que fue un placer «entrevistar a gente tan variopinta» y que en el viaje «hubo muchas sorpresas». «En la India hay algo muy especial vinculado a los niños, a la gente mayor, a la espiritualidad. Creo que los hippies debieron notar esas vibraciones y encontraron un lugar en el que dejar Occidente y entrar en otro mundo, y ahí encajan también Eivissa y Formentera», afirmó el autor de la grabación. «Para mí no es un período histórico acabado, en él hay ideas sobre cómo vivir que nos pueden ayudar a ser mejores personas».
Caza de ´hippies´
Racionero recordaba divertido que el rodaje del documental fue como «ir a cazar hippies», en busca de los pocos especímenes que perviven. Al mismo tiempo aseguraba haber vivido muchas sensaciones y captarlas para reflejarlas fue para él lo más difícil de esta experiencia. «El mundo ha cambiado mucho y puede que la India de los 60 fuera un paraíso mayor del que es ahora, pero todavía queda allí mucho de esa esencia. Si uno busca, puede encontrar muchas cosas de las que sorprendieron a los hippies», concluyó el realizador.
En la presentación ibicenca de su trabajo, Alexis contó con la presencia de su amigo, el periodista afincado en Eivissa Jorge Montojo. El también escritor consideró que Kipling se equivocaba al afirmar que Oriente y Occidente jamás se encontrarían: «Se encontraron gracias a los hippies, que supusieron una revolución muy profunda», argumentó antes de aconsejar «conocerse sensorialmente» como una de las mejores medidas anticrisis que, además, «no cuesta pasta».
Para el periodista, los hippies nunca murieron en Eivissa, «donde hemos cambiado el ´pienso luego existo´ de Descartes por coito ergo sum».
Junto al realizador estuvo también su padre, el escritor y ex director de la Biblioteca Nacional, Luis Racionero, quien además aparece en el documental narrando en primera persona sus experiencias en aquella época, al igual que los escritores Fernando Sánchez-Dragó y Antonio Escohotado o los orientalistas Raimon Panikkar y Mark Dyczkowski.
«Es justicia poética que se presente esta película sobre los hippies en la isla, porque otro de los lugares donde intentaron encontrar una realización de sus ideas fue Eivissa», señaló el autor de ´Sobrevivir a un gran amor, seis veces´.
«Aquellos hippies, que yo conocí porque fui a estudiar a California, querían cambiar lo que la sociedad americana les ofrecía, la sociedad de consumo», recordó. «Eivissa fue su reducto preferido en Europa, aunque en Amsterdam también lo hicieron bastante bien», apuntó el intelectual. «En el documental se ve lo que ha quedado del movimiento hippy después de 30 años y creo que sigue siendo la revolución pendiente», sentenció.