EIVISSA | PEP RIBAS
La romería del Rocío, que se celebró ayer en Eivissa organizada por la Casa Cultural Andaluza, contó con la complicidad de la meteorología, que con una ligera llovizna intermitente aplacó el calor bochornoso imperante el resto del día. Incluso en algunos momentos, obligó a los romeros más precavidos a desplegar los paraguas de los que se habían provisto para asistir al acto.
Por lo demás, la romería transcurrió sin incidentes por barrios periféricos como ses Figueretes, Cases Barates y otros durante unas tres horas a partir de las seis de la tarde, y contó con una participación de alrededor de un millar de personas. Muchos iban ataviados con el traje regional andaluz, especialmente las mujeres. Asimismo, numerosos asistentes iban provistos de una caña con una rama de romero.
Los asistentes se concentraron a las cinco de la tarde en la igleia del Rosario, sede de la imagen de la Virgen del Rocío. Antes de partir, el coro rociero de la Casa Cultural Andaluza interpretó varias sevillanas dedicadas a la virgen y la Agrupación Musical Nuestra Señora de los Dolores interpretó una adaptación de la Salve, compuesta por el director musical del grupo, Antonio Rodríguez.
La imagen de la virgen salió del templo portada por seis costaleros, que fueron relevados varias veces durante las tres horas aproximadas de recorrido. En el trayecto no pararon los cánticos a la virgen, acompañados de música de flauta y tambor. Los romeros pararon dos veces para descansar, comer y beber. El final de la comitiva se fijó cerca del recinto ferial, donde por la noche estaban previstos festejos rocieros. Hoy, a la una del mediodía, en ese lugar se celebrará una misa.