EIVISSA | R. S.
La juez Clara Ramírez, titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Eivissa, ha absuelto a un hombre que estaba acusado de participar en un atraco en ses Figueretes en el que la víctima fue amenazada con una navaja y a la que dos individuos robaron la cartera, en la que portaba 600 euros. La Policía Nacional sólo detuvo al ahora absuelto.
En la vista oral celebrada en la isla el pasado 8 de abril, el representante del Ministerio Público solicitó una pena de cuatro años y nueve meses de prisión por un delito de robo con violencia e intimidación (con el agravante de disfraz), una multa de 180 euros (un mes con una cuota diaria de seis euros) y el pago de una indemnización de 810 euros a la víctima, por las lesiones sufridas. Su abogado defensor pidió la absolución.
A las seis de la mañana del pasado 26 de marzo en el paseo de ses Figueretes de Vila, un individuo que llevaba puesta una gorra y una braga que le cubría la cara se dirigió a la víctima en compañía de otro, sacó una navaja para intimidarle y después de un forcejeo le alcanzó con un arma blanca en el abdomen, aunque sin llegar a pincharle, y le sustrajo la cartera, en la que llevaba 600 euros. Según la juez, que considera estos hechos como probados, no consta que el ahora absuelto participase en el atraco.
La juez explica en la sentencia que la prueba practicada en el juicio no es de cargo suficiente para desvirtuar la presunción de inocencia. El acusado negó los hechos en su declaración y la de la víctima «carece de entidad suficiente para estimar que el ahora absuelto fuera el autor», según consta en la sentencia. El ladrón tenía la cara cubierta con la braga y sólo se le veían los ojos. La víctima dijo que medía 1,80 metros y que era de complexión fuerte.
Un policía le dijo al hombre que sufrió el robo que habían detenido a un individuo que podría ser el ladrón. Le hicieron pasar por delante de él, pero no lo reconoció. En las fotografías que le enseñaron en comisaría dudó entre dos, y eligió al ahora absuelto porque en su ficha ponía que mide 1,80 metros. Según la juez, este reconocimiento «carece de las garantías suficientes».