EIVISSA | R. S.
La Guardia Civil de Sant Antoni ha detenido a E. S. C., un ibicenco de 32 años de edad que simuló hundir una embarcación para intentar cobrar una indemnización de 30.000 euros. El Insituto Armado lo pondrá a disposición judicial acusado de los delitos de estafa, simulación de delito y falsedad documental.
La propietaria del velero, una mujer de nacionalidad alemana, y el encargado de cuidar la embarcación, un hombre nacido en Rumanía, decidieron hundirla para cobrar la indemnización de la compañía aseguradora, trabajo que encargaron al ahora detenido y por el que acordaron el pago de 30.000 euros, informa la Guardia Civil. El velero está valorado en 300.000 euros. Los agentes continúan las gestiones para localizar a estas dos personas, que parece ser que han salido del país.
En el momento del pago las tres partes no se pusieron de acuerdo y el detenido sólo recibió 20.000 euros. E. S. C. decidió entonces echar a pique la radio-baliza de emergencia para simular de esta forma que había hundido el barco, explica la Guardia Civil en un comunicado.
Esta situación provocó la movilización de los servicios de salvamento de la isla. El ahora arrestado navegó con la embarcación hasta la Península, donde cambió el aspecto exterior del yate, que tiene tres velas.
Pintó el casco, cambió la matrícula y el nombre de la embarcación para hacerla pasar por otra de su propiedad, explica la Benemérita. Después regresó a Eivissa, donde se encuentra en estos momentos el velero.
Tras la detención la Guardia Civil de Sant Antoni efectuó un registro en el domicilio del arrestado. En casa de E. S. C. los agentes encontraron un vehículo puesto a su nombre, que había sido robado meses atrás, por lo que también se le imputa un cuarto delito, de hurto de vehículos.
Las investigaciones continúan para esclarecer la procedencia de varios coches y embarcaciones que se encontraron en el domicilio de E. S. C.: cinco barcas, cuatro turismos y once motocicletas.