EIVISSA | JOAN LLUÍS FERRER
El nuevo Plan Director del Aeropuerto de Eivissa, resultado de la revisión del que se redactó en 2001, prevé ocupar 11 hectáreas de terreno (110.000 metros cuadrados) del Parque Natural de ses Salines, según pone de manifiesto el Informe de Sostenibilidad Ambiental que ayer salió a exposición pública. Además, otras 18,6 hectáreas de la zona periférica de protección del Parque quedan también afectadas por el aumento del ámbito del aeropuerto.
La ampliación de los límites del aeropuerto previsto en esta revisión del Plan Director se produce en tres lugares diferentes. Por una parte, al sur, donde aparece una franja larga y estrecha paralela a la pista y que se añade al perímetro actual. Este es el terreno perteneciente al Parque Natural y, además, está protegido por la Unión Europea (UE) como Zona de Especial Interés de Aves (ZEPA). Inicialmente, no se prevé realizar obras en dicho terreno. También se amplía el ámbito aeroportuario por el noroeste, al objeto de conseguir más espacio para incrementar la superficie de la plataforma de aeronaves. Finalmente, hay un crecimiento al noreste, donde está previsto crear nuevas instalaciones.
No son éstas las únicas afecciones ambientales reconocidas por el documento de AENA. En la ficha final de resumen, se afirma que «las actuaciones de la revisión del Plan Director conllevan la pavimentación de 24 hectáreas, disminuyendo de esta forma la zona de recarga del acuífero». La mayor parte de la desaparición de este suelo se producirá con la ampliación de la plataforma de estacionamiento de aviones, que además obligará a rectificar el curso de un torrente que desemboca en es Codolar.
Del mismo modo, se afectarán 13 bienes patrimoniales y tres yacimientos arqueológicos. Entre estos bienes figuran casas payesas, una de ellas con una torre de defensa, norias, aljibes, molinos y safareigs, entre otros elementos. El documento señala, sin embargo, que «deberá seguirse el procedimiento adecuado que establezca la Comisión de Patrimonio del Consell Insular de Eivissa para que se tomen las medidas protectoras, correctoras y, en caso que se estime oportuno, compensatorias».
Entre las consecuencias que tendrá el nuevo plan figura la expropiación de un total de 57,61 hectáreas de tereno, de las que 46,5 están en el interior del sistema aeroportuario y son suelo rústico común, y otras 11 son las calificadas como ZEPA.
La revisión del Plan Director incluye numerosas obras, algunas de gran envergadura, a pesar de que no se prevé ampliar la pista y sólo se habilitará la de rodadura para operaciones de emergencia. Aparte de aumentar la superficie de la plataforma de estacionamiento, destacan las nuevas infraestructuras en las inmediaciones de la terminal de pasajeros y en ella misma. Así, está previsto construir un edificio para aparcamientos públicos de vehículos en el mismo solar donde en la actualidad se encuentra este parking.
El edificio tendría una capacidad para casi 2.000 coches, de los que 1.418 plazas serían para vehículos privados y 551 para compañías. Asimismo, se prevé crear un aparcamiento para albergar 89 autocares y 20 microbuses. Otro solar servirá para un depósito de vehículos de alquiler.
Detrás del actual edificio destinado para los coches de rent-a-car se habilitará un depósito para 64 grúas, mientras que delante habrá un espacio para alojar hasta 74 taxis. Además, está previsto reformar la actual torre de control y «ampliar la carretera de acceso al aeropuerto», según reza textualmente el documento.
En un comunicado, AENA recordó que el Plan Director «es un instrumento de planificación de naturaleza estrictamente aeroportuaria, que define las grandes directrices de ordenación y desarrollo», pero «no constituye un instrumento de programación de inversiones».
«Una vez aprobado el Plan Director, AENA formulará un Plan Especial», añade la nota, que recuerda que el proceso abierto ahora incluye un plazo de 45 días de información pública para la tramitación de la evaluación medioambiental para presentar alegaciones.