EIVISSA | REDACCIÓN
El inspector de la Policía Nacional F. G. C, un hombre de nacionalidad española de 35 años de edad, volverá a sentarse en el banquillo de los acusados el martes en el juzgado de Eivissa, después de que ya lo hiciese el pasado 9 de marzo. El Ministerio Público pide para él un año y tres meses de prisión por un delito contra la integridad moral, y el pago de una multa de 450 euros por una falta de lesiones.
En la vista que celebrará la Sección Primera de la Audiencia Provincial en Eivissa también comparecerá como acusado M. H., un hombre nacido en Marruecos de 58 años de edad. La Fiscalía pide para él una pena de un año y medio de cárcel por un delito de atentado. Los dos acusados presentaron denuncias uno contra el otro.
El tribunal decidió suspender la vista a petición del Ministerio Fiscal porque, debido a problemas con el sistema de videocoferencia, no se pudo tomar declaración a tres testigos que estaban en Madrid.
El inspector negó las acusaciones y explicó que el otro acusado estaba muy alterado y que los agentes no le agredieron en ningún momento.
Por contra, M. H. dijo que el 9 de febrero de 2007 acudió a la comisaría de Eivissa a poner una denuncia, acompañado por su mujer. Según el escrito de acusación este hombre se alteró y llamó «racistas» a los agentes. Según su versión, no le querían coger la denuncia porque era «moro». A continuación, explica la Fiscalía, empujó a un agente y al inspector.
M. H. acusa a F. G. C. de golpearle en repetidas ocasiones en los calabozos de la comisaría.