EIVISSA | A. F. F.
A la noche ibicenca le salen competidores por doquier, aunque unos están a más distancia que otros. El rival más cercano, en cuanto a la calidad de su oferta, es Miami, según los organizadores del Summit, que propusieron a los asistentes que compararan ambos ambientes y votaran su preferido. El 52 por ciento escogieron a la isla pitiusa como «la capital mundial del techno», aunque hicieron falta dos rondas para llegar a este veredicto.
Quizás por la abultada presencia de ejecutivos norteamericanos, Eivissa y Miami empataron en la primera votación y se tuvo que recurrir a una segunda –por la insistencia del dj Pete Tong que sospechaba que había algún error– para que la isla lograra una ligerísima ventaja de sólo un dos por ciento:?«Alguno se había dormido cuando necesitábamos su voto», comentó.
Entre las preocupaciones del sector destaca la crisis, que ha tenido consecuencias para un 60 por ciento de los asistentes, así como la piratería, que reduce los ingresos del 80 por ciento de empresas, a las que preocupa cómo obtener ingresos de fenómenos que consideran inevitables, como el intercambio gratuito de música. En este sentido, gana fuerza la fórmula americana de Spotify, en la que el usuario accede a música con insertos publicitarios cuyos ingresos revierten en el sector.
En la votación, el mundo de la música electrónica se decantó por mantener su independencia, de hecho, una mayoría se considera incomprendida por las grandes discográficas aunque cuatro de cada cinco apuestan por mantener su independencia. Así, no comprarían un disco de Cocoon (dj Richie Hawtin) si sólo lo vendiera Coca Cola.
En esa misma línea, los delegados apoyan mantener el carácter casi familiar del Summit y no crecer más. Si mantiene esta trayectoria, el 98 por ciento de los asistentes –más de 400 personas de 30 países de todo el mundo– aseguran que volverán a participar. La desaparición de la Music Conference de Miami deja al IMS como la gran cita profesional del sector en el mundo.