EIVISSA | JOSÉ MANUEL PIÑA
Cristina Rota, actriz y formadora de actores en una de las academias de interpretación más respetadas en España que lleva su nombre,vivirá este fin de semana un intenso programa de trabajo en Eivissa. El Grupo Amateur de Teatre (GAT) ha contratado sus servicios para impartir un seminario de formación actoral, cuyas quince plazas «se llenaron en media hora», según explicó ayer Merche Chapí, directora de esta agrupación escénica. No es la primera vez que la profesora visita Eivissa. «Estuvimos en Can Ventosa representando ´El zoo de cristal´ y Botto [su hijo, el actor Juan Diego Botto] ha traído también aquí sus montajes de ´Los últimos días de la peste´ y ´Hamlet´», recordó ayer Cristina Rota, «encantada» de volver a Eivissa para desarrollar un trabajo que le «apasiona». «Me gusta mucho abrirme, si cuando acabe mi vida veo que me he abierto a todas las vías posibles de comunicación, creeré que ha valido la pena», aseguró.
El curso que imparte en Eivissa comenzó ayer por la tarde con una charla inicial y se prolongará hoy y mañana con un maratón de veinte horas de duración tras el que los quince alumnos, tres más de lo previsto inicialmente, dispondrán de una serie de herramientas para poder seguir profundizando en esta profesión, que para Cristina Rota no es un trabajo, sino un oficio. «El actor, si tiene vocación y ambición, se esfuerza por ser cada día un poco más culto para convertirse en un ser más comprometido con la sociedad, más implicado con sus semejantes y más rebelde», denunció.
Àngels Escandell, presidenta del GAT, destacó la gran categoría de la profesora y el gran esfuerzo realizado por Merche Chapí para lograr su participación en este curso, que cuenta con la colaboración económica del Ayuntamiento de Eivissa. «No me podía creer que quisiera y pudiera venir», no cesaba de repetir Merche Chapí durante los primeros minutos de estancia en Eivissa de Cristina Rota. Sin embargo, la relación entre ambas es ya estrecha porque muchos de sus alumnos «han ampliado sus estudios de teatro con Cristina», evocaron las dos. Aun así, el cursillo será muy concentrado porque en la escuela que Cristina Rota tiene en Madrid se vive también el fin de curso «con muchas materias y muchos exámenes».
La gestión teatral es una de las disciplinas que se imparten en su escuela, una de las materias que ella considera «fundamentales» para el buen funcionamiento de este arte y del cine. «Yo no creo que haya crisis de creatividad, sino que lo que falla en el teatro y el cine español es la gestión», manifestó. «El impulso de cineastas como Almodóvar y Amenábar en el extranjero es muy fuerte y convierte en muy sólido el prestigio del cine español», apuntó. «Lo que falla es la gestión y me alegro mucho de que se haya contratado para dirigir el Instituto de la Cinematografía se haya contratado a un experto en gestión, que sabe de negocios. El cine español no está falto de creativos sino de personas que entiendan de negocios», diagnosticó. El oficio de actor, en su opinión, «no ha cambiado tanto desde Stanislavski». «Ahora se respeta el derecho de los actores a aprender, pero antes resultaba carísimo. La parte científica del tema es sistematizar», opina. «Se aprende mucho de todos los directores con que trabajas», aseguró.