Dependencia
Fumar genera una dependencia física (no es la peor de todas, según los expertos), psicológica y social (relacionada con la presión que ejerce el ambiente para incitarte a hacerlo).
Motivos para dejar de fumar
Hay muchos otros para dejar de fumar: menor gasto económico, menos visitas al médico, mejor aliento y digestión, menos molestias de garganta, menos posibilidad de padecer cáncer, aumento de la fertilidad, menos bajas laborales y, sobre todo, recuperación del sentimiento de libertad.
Las etapas del cambio
Existen cinco etapas del cambio en el estado de un fumador y, según en el que se encuentre, requerirá una atención u otra: estado precontemplativo (no se plantea dejar de fumar), estado contemplativo (baraja la posibilidad), está preparado (hay que incidir en él para que inicie el proceso), pasa a la acción (está en el camino) y mantenimiento.
Esfuerzo
El esfuerzo fundamental para dejar el tabaco recae sobre el fumador. Él pasará por un proceso en el que puede haber recaídas, pero cada vez estará más cerca de salir de esa espiral de humo.
Adiós al tabaco
En los centros de salud se presta asistencia para ayudar a los fumadores. Éstos tendrán que elegir una fecha para iniciar el proceso. Primero estudiarán los motivos por los que fuman y calcularán el dinero que gastan en tabaco. A continuación, se hará que fumar le resulte difícil (prohibirlo en algunos sitios), se buscarán apoyos en sus entornos, se le enseñarán técnicas de relajación y se le ayudará a proponerse avances a corto plazo: «Hoy no voy a fumar».