EIVISSA | N. G. G / E. R.
La acreedora de la esposa del juez relató en el juzgado que tras vender la deuda se llevó «una sorpresa» al ver sus iniciales en los periódicos y los recibos de los pagos en los que Joaniquet actuó de intermediaria. Dijo que se molestó mucho con quien divulgó los documentos.
Acto seguido, la acreedora explicó que al cerrar la venta del préstamo hizo entrega a Tuells de todos los documentos. Señaló, en respuesta a una pregunta de las partes, que no había autorizado a que se hiciera público nada y que no ha vuelto a saber nada de Tuells. Al preguntarle directamente si se había sentido defraudada con la gestión del abogado de Roque López, la testigo insistió en que estaba muy sorprendida, pero que ésta devino en enfado.
En su declaración, la acreedora declaró que no recibió ningún tipo de presión o coacción por parte de Joaniquet para que concediera más tiempo a la mujer de Espinosa para poder saldar la deuda y que siempre consideró que actuaba por amistad como intermediaria, nunca como abogada, tal como ella mismo le había dicho. Sobre este asunto, la testigo aseguró que nunca se cuestionó la posibilidad de que Joaniquet sufragase de su bolsillo la deuda de la cónyuge del juez.
Por su parte, el juez Espinosa rehusó ayer hacer declaraciones sobre su declaración como imputado alegando que es «secreta». De todos modos, el titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Eivissa insistió en lo que ha dicho siempre: «Mi total y absoluta inocencia». Tampoco quiso hacer ningún comentario sobre el hecho de que ahora su esposa tenga una deuda económica con Tuells.