El presidente de la Federación de asociaciones de Padres, Toni Pomar, considera «positivo» el anuncio de que el Gobierno ofrecerá un ordenador portátil a cada alumno y pizarras electrónicas en todas las aulas para el próximo curso, pero matiza que la decisión es «precipitada», «porque antes es preciso formar al profesorado en nuevas tecnologías, adaptar las clases para ese equipamiento y las líneas de Internet que llevan aparejados y contratar a personal informático que pueda velar por el correcto funcionamiento de los ordenadores de cada aula», advierte. Pomar admite que será «una gran ayuda», pero «sólo si se planifica bien, porque no se trata sólo de meter el ordenador en el aula y olvidarse». Matiza también que esta medida «no es la panacea para mejorar los resultados escolares, sino que hay otras medidas que se reclaman y que son igual o más importantes para lograr estos objetivos», entre ellas, «el desdoblamiento de aulas para evitar masificaciones, el incremento de la plantillas de profesores y una mejora general de las instalaciones de los colegios». | L. F. A.