PALMA | F. GUIJARRO
El Govern balear no oculta su malestar ante algunas de las iniciativas anunciadas por el presidente del Ejecutivo estatal, José Luis Rodríguez Zapatero, para reactivar los sectores del automóvil y turístico. Incluso se puso en evidencia que estas iniciativas han tomado por sorpresa al equipo de Francesc Antich. Así, el conseller de Presidencia, Albert Moragues, afirmó que el Govern va a poner sobre la mesa los 500 euros de subvención por la compra de cada nuevo automóvil, para completar los 2.000 anunciados por Zapatero. Sin embargo, subrayó que el Ejecutivo autonómico va a prestar esta colaboración «protestando y poco satisfecho».
«La vertiente económica de esta propuesta no nos gusta –declaró– porque nos preocupa que se nos pida un esfuerzo extraordinario sin resolver el tema principal, que es la financiación autonómica». Pese a ello, consideró que el plan para reactivar la venta de vehículos es positivo.
También la portavoz del Ejecutivo y consellera de Trabajo, Joana Barceló, consideró que todas las autonomías van a aplicar la citada iniciativa y complementar con 500 euros la ayuda por la adquisición de cada coche, aunque lamentó también que esta petición haya venido acompañada de un aplazamiento en el acuerdo sobre la financiación autonómica.
Sin embargo, la consellera de Comercio e Industria, Francisca Vives, evitó pronunciarse respecto a si finalmente el Govern abonará los 500 euros antes mencionados, y se limitó a señalar que la propuesta será estudiada y que se analizarán las disponibilidades económicas de la Comunitat Autònoma, por lo que solicitó «prudencia» ante la propuesta.
Por su parte, el sindicatos de técnicos de la Agencia Tributaria señaló que la supresión de las desgravaciones pueder suponer para las familias anuales una pérdida de entre 1.300 y 1.600 euros al año.