SANT AGUSTÍ | PEP RIBAS
´Curso de imbecilidad´ es el título del taller que ofrece estos días en el hotel Mar Amantis de Cala de Bou el clown catalán Pep Vila, dentro del programa de formación del encuentro internacional Magiclown que se celebra esta semana bajo la organización del Ayuntamiento de Sant Josep. La actividad tiene una duración de 16 horas en cuatro tardes consecutivas, de miércoles a sábado.
El profesor, de 39 años, que ha sido miembro entre otras de la compañía Els Joglars y que actualmente ha creado con este curso su propio proyecto formativo, explica que el clown que él trabaja parte de la propuesta de la escuela del francés Jacques Lecoq. Un clown que sale de la tradición del circo, pero que busca una línea particular. «El clown –explica– no es un personaje que se construye, sino que ya existe en cada uno y la manera de trabajarlo es sumergirse de forma íntima para intentar que aparezca la parte más ridícula de cada uno. A partir de este ejercicio, el actor/actriz toma valor ante esta situación, pierde el miedo y en este estado se muestra ante el público».
El proyecto de Pep Vila surge de su propia investigación sobre el mundo del clown. Él ha llegado a la conclusión de que si de lo que se trata es de no saber nada, de aprender a «desaprender»: «¿Qué mejor que la imbecilidad? Utilizo la imbecilidad como instrumento para llegar a ese punto». Añade que su propuesta no pretende la formación de clowns, sino que intenta que el clown se convierta en un utensilio del actor o de la persona, «para poder asumir una cierta libertad. En definitiva, el clown busca la verdad, busca la libertad para poder actuar».
«Yo siempre digo que no enseño nada –explica–, sino que lo que hago es ayudar a que cada cual encuentre y le intento poner las máximas posibilidades de juego, para que el alumno pueda encontrar».
Toni Albà y su ´audiencia irreal´
Las actuaciones de artistas internacionales en la carpa del Magiclown las inició el miércoles por la noche el cómico catalán Toni Albà, en una actuación de hora y media interpretando su personaje en el que hace parodia del Rey de España, ya conocido por el público, especialmente por sus apariciones en programas de humor de TV3.
El espectáculo se convirtió en una insólita ´audiencia´ totalmente ´irreal´, en la que desde el escenario el monologuista dio oportunidad al público de preguntarle cualquier cosa que quisiera conocer sobre la monarquía. A pesar de que coincidía en horario con la final futbolística de la Copa del Rey, la carpa de Cala de Bou estaba llena de público, que rió con ganas las ocurrencias y el ingenio del cómico, al que propinó una gran ovación final.
El director artístico del festival Magiclown, Iván Prado, anunció que la recaudación de los espectáculos de pago que se programan en la carpa se destinarán a un fondo de solidaridad que servirá para financiar la próxima caravana de Payasos en Rebeldía, en Palestina. Ya en 2007 lo contribución solidaria del festival ayudó a financiar una escuela de payasos indígenas en el Sur de México.